La calculadora de los políticos

Laureano López
Laureano López A CORUÑA

A CORUÑA

EDUARDO

Análisis | Los partidos ante la cita electoral del próximo mes de mayo A los candidatos a la alcaldía les salen las cuentas: las suyas. Pero si todos acertaran en sus pronósticos, al salón de plenos habría que añadirle 21 escaños dentro de 7 meses

14 oct 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

En mayo del año 2003 Francisco Vázquez (PSOE) retuvo la mayoría absoluta -14 ediles- por un puñado de votos. Hoy, su sucesor está convencido no sólo de revalidarla: sueña con volver a los 17 concejales que el ahora embajador conquistó en 1999. Eso es lo que dicen públicamente sus colaboradores. Él, mantiene silencio. La procesión, y las matemáticas reales, van por dentro. ¿Podrá conseguir más votos que su carismático ex jefe? «Paco estaba quemado y pisaba poco la calle. El vazquismo andaba de horas bajas. Dentro de lo que supone de continuidad, Losada es un soplo de aire fresco», dice uno de los socialistas que se ha apuntado a la euforia losadista. Y el viento de Madrid y de Santiago sopla esta vez a favor. Pero hay quien asume ya la necesidad de un pacto con el BNG y quien está convencido de que, «con 13 escaños», habrá gobierno socialista en minoría, buscando apoyos puntuales. Una asignatura pendiente de Losada es la renovación de la candidatura, que podría ser acogida como un gesto de ruptura con el pasado por parte de su electorado, y como alta traición para aquellos con quienes ha compartido pupitre todos estos años. Un arma de doble filo, como casi todo en política. La línea más próxima a la oficial es la de aquellos que consideran el mejor escenario posible 14 escaños y aseguran que, para conseguirlos, el primer edil «tendrá que sudar mucho». Negreira, contra el reloj En sudores no le andará a la zaga el candidato de los populares, Carlos Negreira. Él mismo fija su techo electoral en 12 o 13 concejales. Es el único que, a priori, no pactaría, pues por la derecha no se atisban acuerdos -poco hay que decir sobre sus relaciones con los disidentes, que forman nueva candidatura- y por la izquierda, sobre todo sin Vázquez, son impensables. Negreira, ex presidente de Portos de Galicia, rompería así el techo de escaños del PP en María Pita. A su favor juega una posible renovación en el partido a nivel local (como el resto, aún no ha dicho quiénes le acompañarán en su lista) y, en su contra, la misma circunstancia: los potenciales votantes del PP se han sentido ninguneados por la cúpula de su partido, presentando en A Coruña a candidatos que no parecían partir con las mínimas posibilidades de plantar cara al hoy embajador. Para Negreira, para él más que para nadie, el tiempo es oro. Al menos tiene garantizada una campaña activa de Rajoy y de Feijoo; y se fija como principal objetivo recuperar la confianza de gente del PP de toda la vida que, comicios tras comicios, metían en la urna la papeleta del PSOE. Tello, a duplicar El candidato más ambicioso, calculadora en mano, es Henrique Tello, que por sexta vez consecutiva intentará colarse en el gobierno municipal. Tello no le haría muchos ascos a un pacto, pero por el momento se postula, públicamente, como ganador, con 12 escaños, después de sufrir en una especie de primarias para imponerse (65-35) al candidato de la UPG. Pronostica el descalabro de Losada -«é o continuismo puro e duro e iso vai ser a sua perdición»-. A su favor juega que, incluso sin bigote, es bastante popular, además de la moderación que ha imprimido a su discurso político. Corcoba, puro optimismo Tampoco anda falto de optimismo Fernando Rodríguez Corcoba. Tras su fuga del PP -consideraba que tenía más valía política de la que le daban en el partido-, montó la formación COR.CO.BA., nombre que ya ha dado lugar a algunas bromas. Está convencido de que conseguirá cinco escaños, aunque en privado reconoce que 5.000 votos (que le darían derecho a un acta de concejal) no es moco de pavo. IU, el efecto Mesejo Izquierda Unida espera obtener beneficios del posible desgaste de BNG y PSOE. En el 2003 dobló el número de papeletas y se quedó a 2.000 votos del acta. Ahora, piden casi auxilio: «Necesitamos conseguir un concejal». Para ello, apuestan por la continuidad: José Manuel Sánchez Mesejo repite como cabeza de cartel. En su debe, la escasez de medios, humanos y económicos, que hacen pasar a esta formación prácticamente desapercibida entre cita electoral y cita electoral. La diferencia entre 48 y 27 son 21 ediles sin escaño. La solución al problema llegará en siete meses.