Un procesado por tráfico de drogas afirma que era para consumo propio y de sus amigos

Ana Lorenzo Fernández
Ana Lorenzo A CORUÑA

A CORUÑA

?iez o doce pastillas de éxtasis y uno o dos gramos de cocaína es lo que consumen cada noche del fin de semana F.?L.?S. y sus tres amigos. Así lo explicaron ayer él y sus compañeros y testigos en el juicio que se celebró en la Audiencia Provincial, y en el que estaba acusado de un presunto delito contra la salud pública. En su declaración, el imputado negó que vendiera droga, y reconoció que la que se le encontró en su poder el 14 de agosto del 2005 era para consumo propio y de sus colegas. Confesó que había adquirido los estupefacientes -junto con otro de sus amigos- en la madrugada de ese mismo día, en las inmediaciones del mercado de San Agustín. Su objetivo era consumirla esa noche en una fiesta a la que pensaban acudir los cuatro. Sin embargo, la declaración de seis policías nacionales no se ajustó a estos hechos. Los agentes explicaron que desde hacía semanas venían siguiente a este joven, porque tenían indicios de que trapicheaba con droga en el entorno de la plaza de Monte Alto. En el momento de la detención, que se efectuó en un bar donde se encontraban los cuatro jóvenes, se le incautaron al procesado ocho bolsitas de plástico que contenían cocaína, además de 31,5 unidades de éxtasis y un trozo de resina de cannabis. En un registro en su domicilio, también se interceptó un trozo de cannabis, dos navajas -una de ellas con restos de esta sustancia-, varios plásticos y una balanza, que se halló en el armario del dormitorio de los padres. La adicción a las drogas del imputado desde hace varios años hizo que el fiscal rebajara la petición de condena de cinco a tres años, mientras que la defensa pidió la libre absolución.