Un acusado de intentar violar a una joven podría ir cinco años a prisión

Alberto Mahía A CORUÑA

A CORUÑA

La agresión se produjo a las ocho de la mañana, en pleno centro de la ciudad La víctima logró huir del supuesto atacante tras una dura resistencia de varios minutos

21 sep 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

Sobre un joven de 26 años pesa la sospecha de ser el autor de un intento de violación ocurrido en la mañana del 24 de junio del año pasado. Una chica lo denunció después de ser atacada sexualmente en pleno centro de la ciudad. Si el juez lo considera culpable, podría pasar los próximos cinco años de su vida en la cárcel, que es la pena solicitada por el Ministerio Fiscal. El suceso ocurrió a las ocho de la mañana, a plena luz del día, a esa hora en que por la zona de Panaderas, donde ocurrieron los hechos, pasan decenas de personas en dirección a sus trabajos. De ahí que el agresor siguiese a la víctima durante un buen trecho, y aprovechase el momento en que caminaba sola por un callejón perpendicular a la calle Panaderas para salir a su paso. Navaja El joven -según la acusación- la abordó de forma sorpresiva. La sujetó fuerte por detrás a fin de inmovilizarla para limitar su capacidad de resistencia, al tiempo que, con una de las manos, le tapaba la boca conminándola a que se callara. La otra mano, según aparece en el escrito de calificación del fiscal, la tenía ocupada con una navaja, que le puso a la víctima en el costado en actitud amenazante. Ante el temor de ser descubierto por algún residente en la zona o viandante, el agresor buscó por el lugar un sitio escondido en el que pudiera llevar a cabo su propósito. Pensó que tras los matorrales de un jardín lleno de árboles de la zona de Panaderas, junto al museo de Belas Artes, nadie lo descubriría, por lo que obligó a la joven a caminar hasta el lugar, siempre con la navaja apoyada en la cadera de la víctima y tapándole la boca para evitar que la chica gritase. Ilesa Cuando llegaron al jardín, la joven comenzó a luchar con el agresor para quitárselo de encima. Ofreció una dura resistencia, según recordó en la denuncia. El forcejeo dio sus frutos, pues en unos minutos logró desembarazarse del imputado, según el fiscal, y huir sin recibir herida alguna. Minutos después, el procesado, que carece de antecedentes penales, fue localizado por varias patrullas en la calle Zalaeta, interviniéndole la navaja que supuestamente utilizó para amedrentar a la chica. El próximo martes, a partir de las diez de la mañana, el único detenido por estos hechos deberá responder ante el tribunal de la sección primera de la Audiencia Provincial de A Coruña. La última agresión sexual que supuestamente se cometió en la ciudad y su área metropolitana ocurrió en la Semana Santa de este año, en Santa Cristina. Una mujer de 40 años y natural de Santo Domingo denunció a dos chavales, de 16 y 17 años, como sus violadores. De hecho, los dos menores, también latinoamericanos, fueron arrestados poco después del suceso, y a unos metros del lugar en el que se produjo la agresión, un callejón de la calle del Inglés del núcleo oleirense. Un vecino había alertado a los guardias civiles que estaban realizando un control de alcoholemia en la entrada de Santa Cristina de que una mujer se encontraba tirada y sin ropa, con signos evidentes de haber sido golpeada. La víctima relató lo sucedido a los agentes, y, gracias a la descripción que realizó, localizaron y capturaron a los presuntos agresores, que se alejaban caminando.