El alcalde aseguró en la inauguración que «mereció la pena el retraso» a la vista del resultado Dijo que no les han llegado quejas de los concesionarios y que los cambios «son los que ellos pidieron»
26 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.?l nuevo mercado municipal Eusebio da Guarda abrirá sus puertas el próximo lunes. También comenzarán a funcionar el párking subterráneo de la plaza de Lugo y se abrirá al tráfico el viaducto que comunica la plaza de Orense con la de Pontevedra. Será un día de estreno, aunque ayer por la mañana fue el día de la gran «fiesta», como aseguró el alcalde, Javier Losada, durante la inauguración del recinto. En su discurso, el regidor no quiso olvidarse de nadie a la hora de los agradecimientos: a las concejalas Mar Barcón y Pilar Valiño, «por hacer una política próxima»; a los vecinos y comerciantes de la zona, por aguantar las obras, y a los placeros: «Porque siempre confiasteis en nosotros, incluso cuando os manifestabais». Javier Losada aseguró que el nuevo edificio es «un monumento al compromiso de la verdad» y que el mercado no tardará en tener «tirón» porque en él hay «buenos profesionales, buen producto y buen trato al cliente», con lo que el recinto se convertirá «en el mejor mercado del mundo, el que merece la ciudad». En cuanto a las quejas de algunos concesionarios sobre la situación y el mobiliario de sus puestos, el alcalde aseguró que esas demandas no han llegado a su despacho y que, en todo caso, «siempre se han escuchado y se escucharán, igual que en estos últimos tres años». Comentó que algunos de los que criticaron que la inauguración era precipitada «hoy -por ayer- me han felicitado» y aclaró que los cambios que se introdujeron en el proyecto «son los que ellos -en referencia a los placeros- solicitaron. De todas formas, que vayan a ver la exposición de fotos de cómo estaban antes y que comparen». Sobre la zona comercial dentro del edificio (Fnac e Inditex son las empresas que más suenan para ocupar los locales más grandes) el regidor sólo comentó: «No es competencia municipal. Depende de la concesionaria». Javier Losada explicó que el nuevo edificio ha sido fruto del «diálogo, acuerdos y consensos» y que fueron precisamente esta planificación conjunta lo que retrasó las obras. Pero, en vista del resultado, «mereció la pena», aseguró. A pesar de las muestras de apoyo de los comerciantes, Losada y su equipo de gobierno fue recibido y despedido en la plaza de Lugo con los abucheos y pitidos de un grupo de funcionarios municipales que se manifestaban por las retribuciones salariales. Un fuerte dispositivo de seguridad controló durante toda la mañana los accesos a la plaza. Y fue tan amplio que algunos comerciantes de la zona se quejaron de que las vallas no dejaban pasar a sus clientes.