El pulso de la ciudad Más de un centenar de habituales de Casa Enrique acudieron a la comida de despedida de los dueños del mítico bar
16 jun 2006 . Actualizado a las 07:00 h.?l 30 de junio, como los contratos de los futbolistas, se terminará la relación que durante 76 años mantuvo el bar Casa Enrique de la calle Compostela con miles de coruñeses. «El 1 de julio abrirá a partir de las siete de la tarde, y hasta fin de existencias, para los clientes de siempre», me dice uno de los fijos. Uno de los que se encargó de organizar la comida de homenaje a Santiago Naya Salorio y a su mujer Pili , los actuales propietarios del mítico local que fundó en 1930 Enrique Pérez Erol . A la fiesta, que se celebró en el Mesón de Pastoriza, acudieron más de un centenar de coruñeses que abonaron 45 euros por cabeza, con el obsequio incluido. Ahí tienen a Santi y Pili, que estaba guapísima, asomados a la ventanas de Casa Enrique y delante del local algunos de los amigos-clientes que acudieron a la fiesta. Hace años Lugrís y Cunqueiro eran habituales, ayer estaban los pintores Porto y Abelenda. Entre perros y gatos ?ara no discriminar ni a ladridos ni a maullidos, Beatriz Martín Catoira, Ricardo Puertas Mosquera y Fernando Martí Mena decidieron bautizar su asociación protectora de animales Gatocan. Acaban de nacer como colectivo y les sobran ilusiones y les falta dinero. «Para recaudar fondos hoy vamos a celebrar un rastrillo por el paseo marítimo de Sada», explica Beatriz, consciente de la mala fama de estas sociedades en los últimos tiempos. «Lo que pasó con la de A Coruña fue un palo para todos», se lamenta. La iniciativa más novedosa que piensan organizar es una exposición canina. «Los protagonistas van ser perros palleiros, bueno, los de la calle», matiza la presidenta de la asociación consciente de que ahora ya casi es un título ser palleiro. Ahí tienen a directivos y colaboradores de Gatocan que van a convertir al perro callejero, al que hace años Alberto Cortez dedicó una preciosa canción, en estrella de la pasarela. ?os de la empresa Eolo dicen que es el primer monolito móvil de escalada totalmente homologado y que cumple todas las normativas europeas que se instala en Galicia. Van más allá y afirman que tampoco hay otro igual ni en Asturias ni en León. «Lo encargamos a una firma asturiana especializada en estas estructuras. Lo hicieron para nosotros siguiendo lo que les indicamos, algo sencillo pero con algunos lados con un poco más de dificultad», explica Pilar Castro, responsable de esta empresa de turismo activo junto con Alejandro Núñez . Ahí tienen el monolito de más de seis metros que ayer fue presentado en el centro de ocio El Puerto. «Estará aquí unos días y después, como es móvil, lo llevaremos a algún lugar exterior», dicen. Los chavales se van a cansar de escalar.