Historias de A Coruña | Visitantes ilustres Un largometraje, protagonizado por el oscarizado Adrien Brody y Penélope Cruz, repasa los últimos años del popular torero
02 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.La película que se está rodando sobre la vida de Manolete, cuya figura interpreta el actor Adrien Brody, mientras Penélope Cruz hace el papel de su amante Lupe Sino, ha reavivado el recuerdo del torero cordobés, recurrente mito de la España de la posguerra. Por lo que respecta a Galicia, actuó cinco veces como matador y todas fueron en la plaza de A Coruña, el desaparecido coso de la avenida de Finisterre. He aquí un breve resumen de ello. Era la España de comienzos de los cuarenta un país de racionamiento, de humo de gasógenos, de tuberculosis, de cárceles llenas, de oposiciones patrióticas, de bloqueo exterior y autarquía, de manifestaciones de «inquebrantable adhesión» al Caudillo salvador, de estraperlo, de democracia orgánica. Y para atenuar todo esto: romerías, procesiones, fútbol y toros. De esto último la figura era Manolete: torero alto, serio y seco, parecía una figura de El Greco retocada por Solana. ¿Cómo describir su toreo? El doctor Segura Domínguez, considerado como el mayor experto taurino gallego, lo definió en breves palabras: «Estático como un obelisco, pies juntos, toreo de perfil, faenas cortas y estocadas grandes. No conocía la 'geografía' taurina. Para él todas las plazas eran iguales». A ello se unía el minitoro de la posguerra (no había piensos ni buenos pastos, se decía como disculpa), frecuentemente afeitado. Y en medio de todo, José Camará, el apoderado omnipotente, un adelantado de lo que hoy se llama técnica del márketing. Debut Fue el 3 de agosto de 1942 cuando Manolete hizo su debut en la plaza de toros de A Coruña. El día antes habían actuado Pepe Bienvenida, Morenito de Talavera y Domingo Dominguín. El Caudillo ya estaba en el pazo de Meirás y presidió la corrida del diestro cordobés, al que acompañaron dos del día anterior, Talavera y Dominguín. Los toros eran de Cobaleda. Manolete fue la figura de la tarde. Cierto que le tocó el mejor lote del ganado, pero otros se hubieran quedado a medio camino. Cortó las dos orejas y el rabo de su primero. En su segundo, fue aplaudido con el capote, haciendo una faena de dominio y arte con el trapo, para dar una estocada desprendida, que recibió palmas. Los tres espadas, como era habitual, brindaron su primer toro al Caudillo, quien, a su vez, les obsequió con las clásicas pitilleras de plata con el escudo de la Casa de Su Excelencia, que se les entregaba en el intermedio de la corrida, cuando subían a cumplimentarle al palco. La segunda vez que Manolete actuó en A Coruña, y en Galicia, sería el 3 de agosto de 1943. Fueron sus compañeros Domingo Dominguín y Belmonte Campoy (hijo del mítico Juan Belmonte), con ganado de Concha y Sierra. Asistió Carmencita Franco. El diestro de Córdoba, que lucía un esparadrapo en la cabeza, consecuencia de la caricia que le hizo un toro en Valencia, volvió a deslumbrar, cortando dos orejas. García Puebla escribió en La Voz: «Manolete no es un torero, sino una esfinge que torea, y además lo hace archibién». En mayo de 1945, con motivo del partido España-Portugal, que fue el de la inauguración oficial del estadio de Riazor, se celebró una feria taurina en la que Manolete intervino en los tres días. La ciudad estaba llena de visitantes y la plaza se llenó. En la primera corrida, celebrada el día 3, se lidiaron toros de Tassara y alternaron con el diestro cordobés Curro Caro y el mexicano Carlos Arruza. Manolete estuvo discreto y cortó una oreja en el cuarto de la tarde. Al segundo día acompañaron a Manolete, que volvió a cortar otra oreja, el joven Pepe Luis Vázquez y Arruza.