Crónica | «No se fusila en domingo» Ayer se presentó el libro de Pablo Uriel, que residió un tiempo en A Coruña, en el que cuenta sus vivencias durante la Guerra Civil
07 abr 2006 . Actualizado a las 07:00 h.?ay vidas que parecen sacadas de la ficción, vivencias que superan con creces cualquier fruto que pueda derivar de la imaginación más excitada. Ése es el caso del médico, escritor y activista cultural Pablo Uriel. Según relata en su libro No se fusila en domingo, reeditado por Pretextos, Uriel salió airoso de dos fusilamientos en tiempos de la Guerra Civil: uno de cada bando. Se libró del primero, al que había sido condenado por el bando nacional, gracias a una orden mal redactada. En la segunda ocasión fueron los republicanos los que le apresaron, con la fortuna de que uno de los ejecutores resultó ser su amigo. Ayer su hija, Berta Uriel, presentó el libro en la Fundación Paideia en un homenaje organizado por el Ateneo Republicano. Allí, destacó el carácter reservado y silencioso de su padre, propio de una persona «que sufrió y vio sufrir mucho». En el acto participaron también el concejal de cultura Carlos González-Garcés, Carlos Etcheverría, presidente del Ateneo, y el abogado Guillermo Díaz, con quien fundó el Ateneo Curros Enríquez en A Coruña tras la muerte de Franco.