Culleredo Las dos clases de sexto de primaria se turnan la jaula Los más pequeños plantaron semillas y bulbos y mejoraron el aspecto del invernadero
06 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.?l colegio público Sofía Casanova de Rutis-Vilaboa tiene desde hace unas semanas dos cobayas del Perú de pelo rizado como mascotas. Se llaman Teo y Lula y conviven con los alumnos de sexto de primaria. Los animales llegaron al centro como parte del proyecto Voz Natura y han revolucionado a los estudiantes. Todos quieren verlos y tocarlos, pero sólo dos, los encargados en régimen rotatorio de su cuidado, pueden hacerlo. La jaula se traslada cada semana de clase (de sexto hay dos) y se designan a los alumnos que deben cambiarles la arena y la comida a diario. La coordinadora del proyecto en el colegio, Ana Ageitos, explica que el objetivo de esta actividad es educar a los niños en el respeto a los animales y crear en ellos un sentimiento de responsabilidad. La profesora Dolores García comenta que antes de que llegaran los animales al colegio, se pusieron en contacto con una clínica veterinaria experta en cría de animales exóticos. Allí les explicaron que las cobayas del Perú comen fruta fresca (kiwi, naranja, manzana), hortalizas y heno y, además, que son muy dóciles. «Por eso las elegimos, porque no muerden», asegura. Teo y Lula tienen ya dos meses, y a los seis se convertirán en adultos, un momento crucial para la hembra: «Tienen que quedarse preñadas antes porque sino se les cierra la pelvis», aclara Dolores García. Sin embargo, Lula ya está embarazada y en el mes de junio parirá posiblemente entre dos y cuatro crías. Después del parto, tendrá que estar separada de Teo durante sesenta días porque, según comenta la profesora, las hembras entran en celo a las pocas horas de tener la camada. Paseos por el patio Las cobayas están ahora un poco estresadas, acostumbrándose a la presencia y atenciones de sus nuevos amigos. Sin embargo, en el futuro, los alumnos podrán sacarlas a pasear al patio porque, según dicen los veterinarios, necesitan hacer mucho ejercicio. Y durante las vacaciones, Teo y Lula pasarán unos días en la casa de los alumnos: «Ya hay mamás dispuestas a acogerlos», asegura Dolores García. Los más pequeños también participan en el proyecto Voz Natura adecentando la zona verde del colegio. Hace meses plantaron romero, hortensias y ocho acebos, de los que sólo uno salió adelante. También cuidan las moreras que hay en el jardín, así como los gusanos de seda que se alimentan de las hojas de esta planta. La profesora Concha Pedrido explicó que los alumnos de infantil, que tienen entre 3 y 5 años, se encargan de mantener en buen estado el invernadero. En primavera les tocará sembrar semillas de tomates y pimientos.