Sin bombillas en As Xubias

Bea Abelairas
Bea Abelairas A CORUÑA

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Crónica | Un barrio que lleva cuarenta años sin alumbrado Los cuatro vecinos que quedan en Doque viven sin luces públicas, igual que cuando llegó la más antigua del lugar, la mariscadora Estrella Campos

04 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

?strella Campos vive en el lugar de Doque. Suena a aldea, pero es la cola del barrio de As Xubias, escondido más abajo aún que el aparcamiento del Materno. «Aquí vienen los coches cuando se pierden desesperados por aparcar», indica un vigilante de la ría. Tal vez por eso no llegaron las luces -mucho menos las de Navidad- y el asfalto se acaba al tiempo que los dominios del hospital. De los cuatro vecinos que quedan, la más antigua es Estrella. Llegó hace 40 años y se hizo con un terreno que no supera el de muchas cafeterías, pero plantó una huerta, varios frutales, dos pendellos para los útiles de marisqueo y una casa que recuerda a los modernos minipisos. Unos cuarenta metros en los que Estrella vivió con su marido y crió a su hija. Ahora está semi sola . «Mi hija viene todos los días a verme», cuenta mientras fríe unas patatas casi en el umbral de la puerta. Sin luz desde siempre y con línea de teléfono desde hace unos pocos años. «Diez, no, muchos menos, unos cuatro o así, pero lo del alumbrado público sí deberían arreglarlo, aunque para lo que me queda por aquí...», reflexiona en alto. Vistas por dos pisos Confiesa esta mujer de 74 años que el terreno en el que vive ya es de un constructor. Ella se muda a uno de los dos pisos que pronto tendrá en propiedad y para los nuevos vecinos quedarán los problemas de Doque: la falta de luz, de asfalto... También las vistas. «Estoy acelerando las cosas para irme a un piso de Fonteculler, para marcharme antes de que construyan los de aquí», dice en la puerta de su casa, un mirador al borde de la ría. Insistimos: ¿y las vistas? (Desde la finquiña de Estrella, como la llama, se divisa más y mejor que desde el puente de A Pasaxe). «Ah, sí...pero ya sé cómo son. Lo que se ve desde aquí es mucho, pero ahora toca otra cosa», dice con un tono casi socarrón. Quiere irse, da la sensación de que cuanto antes. Sus vecinos, dan más razones. «Aquí sólo cuenta el Materno, no tenemos luz, ni carretera. Hasta que te meten los dedos en los ojos no te enteras. Ya hubo varios robos por eso», dice Mercedes, otra mariscadora de la zona «que sólo lleva 20 años viviendo en Doque», según sus palabras. «Menos mal que cuando hay fiestas alegran las luces de Santa Cristina y As Xubias, y que conocemos bien los caminos, porque no nos queda otro remedio», suspira. Para Estrella, caminar a oscuras por donde vive tampoco es lo peor. «Peor es mariscar, o el frío. A andar sin luz siempre te acostumbras, y ahora hay coches y ya no se camina durante horas, como pasaba antes», sentencia.