HERCULÍNEAS | O |
19 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.UNA MEZCLA de asombro y satisfacción vive nuestra ciudad (y vivimos muchos coruñeses) por el auge del arte en sus diversas manifestaciones (culturales, artísticas, musicales...). Hasta cerca de treinta lugares de A Coruña pueden visitarse estos días para admirar artistas pictóricos de ayer, de hoy, y, hasta me atrevería a decir, de mañana, puesto que muchas tendencias ofrecidas tienen más visos de futuro que de rabiosa actualidad. Coincidimos el viernes un grupo de admiradores de la pintura y de la escultura en un lugar que desconocíamos, pero del que habíamos oído hablar muy bien, sito en pleno polígono de A Grela-Bens. Su nombre: Fundación María José Jove. En su interior, todo agradables sorpresas, con varias salas amplias y bien iluminadas, con obras especialmente de autores gallegos. De cicerone, Marta García-Fajardo, que nos fue ilustrando frente a la belleza y el desafío de nombres como Avendaño, Román Navarro, Ovidio Murguía, Sotomayor, Lloréns, José Frau, Castelao, Colmeiro, Arturo Souto, Urbano Lugrís, Luis Seoane, Maside, Laxeiro, Lago Rivera, Tino Grandío, Chillida, Mampaso, Miquel Barceló, Lamazares, Datas, Cabanas, Patiño, Moldes, entre otros. Escultores como Leiro, Mon Vasco y Manolo Paz. Hasta la hora del cierre de la pinacoteca, el escultor Brea, el pintor Porto, el profesor Gerardo Martínez, los miembros de la asociación Picasso, Ana y Juan Guillín, Maciñeira y J.?R. Patiño disfrutamos de este relativamente nuevo museo, y desde aquí, sinceramente, lo recomendamos a todos los coruñeses.