«Por cada alumno que entra, dos se tienen que quedar fuera»

Víctor Omgbá A CORUÑA

A CORUÑA

Entrevista | Gonzalo Porral Mato DIRECTOR DE LA ESCUELA DE ARTES PABLO PICASSO La Xunta acaba de conceder al centro los estudios superiores de Diseño Interior. Bueno, pero no suficiente. Su director aún aguarda Diseño Gráfico Publicitario

29 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Gonzalo Porral Mato rezuma satisfacción. La Escuela de Artes Pablo Picasso, que dirige desde 1995, ha recibido la autorización de la consellería de impartir estudios superiores de Diseño en la especialidad de Diseño de Interiores, equivalente a una diplomatura universitaria. Se culmina así un proceso reivindicativo iniciado por el centro en el año 2001. -¿Es el modelo que quería la escuela? -Este modelo adoptado por la consellería es el que queríamos. De no ser así, vaciarían las cuatro escuelas que tenemos en Galicia. Nos quedaríamos sin contenido. No sólo nos quedaríamos sin contenido, sino que nos quedaríamos sin el mejor contenido para los estudios de Diseño Interior, que son los que mayor demanda tienen. Se llaman escuelas de arte para no dejar de ser lo que eran. -Después de conseguir esto, ¿queda todavía algo por hacer? -En primer lugar, acabamos de constatar que para hacer estos estudios de diseño se han preinscritos unos 112 aspirantes, y sólo contamos con 30 plazas. Eso es una barbaridad. Es cierto que se examinaron un 80%, pero sigue dándonos más de tres aspirantes por plaza, y eso significa que, por cada uno que entra, van a quedar fuera dos. Por otra parte, seguimos manteniendo alumnos para estudios de gráficos, a pesar de que ya existen en Lugo. Parece justificable que den de una vez lo que hemos pedido. Sigue haciendo falta que se implante aquí el diseño gráfico publicitario. Nos falta la otra mitad que hemos pedido, y luego veremos. No pedíamos la luna, pedíamos algo bastante razonable. -Entonces, ¿seguirán las peticiones? -Es, naturalmente, uno de los caminos que hay que seguir. Hay que convencer a la Consellería de Educación de la importancia de una carrera como ésta, porque hay demanda. Nosotros seguimos teniendo demanda en este campo, a pesar de que en Lugo se hayan estrenado los estudios superiores de Diseño. Es decir, que todavía no está cubierta la oferta al ciudadano. Estamos dando menos de lo que queremos. -Se ve que incluso fuera ya se ha cambiado el cartel. -Se cambió el cartel, sobre todo, porque estuvimos esperando a que nos dieran la autorización. No podíamos poner un cartel y luego quitarlo. Era necesario identificar la escuela, tanto por el lado del paseo marítimo, como por el lado de Orillamar. Además, estamos francamente contentos. Nos costó mucho conseguir esto. En más de cien años de historia, nunca las escuelas de arte llegaron a este nivel. Por lo tanto, es lógico que estemos contentos. -¿Qué sucederá ahora con el profesorado? ¿Habrá un reciclaje? -Está establecido en la Logse que son los mismos que ya estaban aquí. Sin embargo, cabe pensar que esta especialidad, que hasta ahora era de dos años, se amplía a tres años y medio. Luego, en cuanto al reciclaje, qué duda cabe de que, lógicamente, se atenderá la formación continua que establece la consellería. -Para los alumnos se supone que sería más que beneficioso, ¿no? -Para los alumnos se necesita, en primer lugar, homologarse con Europa. Si no existiera este cambio, nuestros alumnos no podrían competir a nivel europeo en igualdad de condiciones. Están al mismo nivel que en cualquier país europeo. Significa que los europeos pueden venir aquí sin estar en condición de superioridad, sino en condición de igualdad. Antes nuestros chicos tenían que emigrar a Murcia o Valencia para estudiar diseño. Ahora, saben que pueden estudiar aquí, y eso es importante. No tenemos que ir a Madrid o a ninguna otra parte más para culminar nuestras carreras. -¿Cuáles serán las exigencias del futuro? -En primer lugar, se trata de exigencias académicas. Estamos convencidos de que nos han dado la razón, de que no podíamos formar convenientemente a un decorador en dos años, porque, si el título vale más, el alumno sale mejor preparado. Si sale mejor preparado se supone que nosotros vamos a prepararlos mejor. Hay todavía un camino por recorrer, porque estamos empezamos. Pero, estamos comprometidos en hacerlo bien.