El aumento afecta a productos de primera necesidad en la cesta de la compra, servicios y ocio Algunos servicios han incrementado su precio casi un 50% con respecto al año 2001
24 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.La moneda de euro es más redonda que la peseta, pero la diferencia no está en el tacto, sino en el bolsillo. El consumidor ha comprobado que desde el año 2002, momento en que entró en funcionamiento la moneda única, los precios no han dejado de subir. Desde la cesta de la compra al ocio, pasando por el bus o el tabaco, pocos productos y servicios se resisten al ascenso. Poco importa que el cliente siga pensando en pesetas o ya no necesite la tabla del 6 para manejarse con los euros. Los ya famosos redondeos se sufren por igual. Un recorrido por la vida diaria de los coruñeses ofrece ejemplos suficientes para comprobarlo. Café La tertulia, más cara. Una sobremesa en una cafetería coruñesa ha subido de precio desde que manejamos euros. El café es quizás el mayor ejemplo de redondeo que trajo consigo la llegada de la moneda única. Muchos de los bares que lo ofertaban a 60 pesetas pasaron a los 0,60 euros, y aquellos que lo cobraban a 100 pesetas llegaron hasta el euro. Por el camino, una diferencia de 40 y 60 pesetas, respectivamente. El transporte público también sufrió cambios desde que entró en vigor el euro. Viajar en autobús costaba 120 pesetas en el año 2001. Con la entrada de la moneda única, en el 2002 pasó a 0,77 euros (128 pesetas) y el 2005 termina con el billete a 0,87 euros (144 de las antiguas monedas). Para el próximo año, la Compañía de Tranvías ha anunciado una nueva subida (en relación con el alza del gasóleo) aunque no llegará a costar un euro. El bolsillo empieza el día acordándose de cómo se vivía con las pesetas. Para muchos ciudadanos, la compra de pan marca el principio de la rutina diaria. La bolla también se hizo más redonda con la entrada del euro. Una barra costaba hace cuatro años 70 pesetas, y hoy casi llega a los 0,60 euros. Cambiar de divisa ha supuesto para el consumidor casi 30 pesetas de diferencia en apenas cuatro años, y en uno de los productos de primera necesidad. Leche El litro de leche entera coquetea hoy con la barrera de los 0,70 céntimos (116 pesetas). La misma cantidad a comienzos del 2001 no llegaba a 105 pesetas. Con ello se confirma que la cesta de la compra es uno de los indicadores más fiables de que la cuesta, con la moneda europea, se sube con mayores dificultades. Copa El botellón es un intento de la juventud para ganarle la batalla a los precios de los locales. Las cifras aquí también han bailado mucho con respecto a la época de las rubias. El ocio nocturno, ya al margen del euro, ofrece un amplio catálogo de precios para el consumidor aficionado a la noche. Buscando una media, a principios del 2002, una copa podía salir a 2,40 euros (399 pesetas). Hoy, ofertas especiales al margen, es difícil que baje de los 4 euros. Tabaco Los cigarrillos pueden matar, como rezan los lemas de las nuevas cajetillas, pero también le dan buenos sustos a los bolsillos del consumidor. Las subidas de precios han sido constantes en los últimos años. A principios del año 2002, un paquete de Chesterfield costaba 2,05 euros (341 pesetas), y hoy asciende 2, 40 (399 pesetas). Gasolina El baile de cifras ha sido constante en los últimos años, y el consumidor centra gran parte de sus quejas por la llegada del euro en este producto. En este año se han producido ya varias subidas del precio del carburante. Actualmente, el litro de diesel cuesta 0,98 euros, y el de sin plomo 95, 1,09 (181,36 pesetas). A principios del año 2001, el litro de sin plomo de 95 octanos se cotizaba a algo más de 131 pesetas. Los coruñeses deben rascarse más el bolsillo si pretenden ver a Bardem o Di Caprio en la gran pantalla. Una jornada de cine en las salas de Los Rosales costaba a finales del año 2001 4,81 euros (800 pesetas). Con la entrada del euro subió hasta los 5,15 (56 pesetas más caro) y termina el 2005 con 6 euros (998 pesetas). Ni onduladas ni formas suaves a la hora de sufrir la transformación a la moneda única. La bolsa mediana pasa de 85 pesetas a 0,80 euros. El redondeo supone una diferencia de casi 50 pesetas. Definitivamente, a las rubias les gustaba más la comida.