Los presupuestos del 2006 determinarán el último tramo del actual mandato local Las decisiones de la UE y Moncloa condicionarán los grandes proyectos en marcha
02 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Si febrero y marzo del 2004 fueron hasta ahora los meses más decisivos para la ciudad de todo el actual mandato (por la firma del primer convenio del puerto exterior y las consecuencias del cambio de gobierno en Madrid), el curso político que comienza ahora tendrá una importancia similar. La línea de salida la marcarán los presupuestos municipales para el 2006, que serán los últimos que se palpen sobre el terreno antes de las elecciones de mayo del 2007. Y es que la aplicación real de los presupuestos de un año no comienza hasta la primavera, debido a los trámites burocráticos (licitaciones, concursos, adjudicaciones) que debe pasar cada proyecto aprobado antes de que el gobierno local inyecte dinero en las obras. Además de los proyectos que corresponden a la Xunta, varias obras locales y estatales pasarán por un periodo crítico: la UE decidirá si financia el puerto exterior; Moncloa optará por una sede para el Museo Nacional de Ciencia (a priori entre Tabacos y la antigua cárcel provincial), dejando libre otra para un nuevo proyecto municipal; y comenzará la instalación del nuevo sistema de aterrizaje en Alvedro, mientras se esclarecerá su horario definitivo y el futuro de la ampliación de su pista. En cuanto a proyectos exclusivamente municipales, la agenda la centrarán las obras del mercado de abastos de la plaza de Lugo, que debería estar concluida el verano que viene; la reforma de las plazas de Pontevedra y de Vigo; la construcción de la Casa del Agua y de la Casa de los Antepasados; la instalación del ascensor panorámico de San Pedro y la construcción de un museo en su subsuelo; y la reforma de A Grela con la previsible llegada de Ikea. Además, la actualidad política estará marcada con el diseño final para la nueva A Coruña, despejando el camino para 25.000 nuevos pisos en diez años, y las estancadas negociaciones para la creación formal del área metropolitana. Todo ello, sin contar con la aplicación total de la Ley de Grandes Ciudades, prevista para finales de año.