La Voz acompaña a una de las cooperativas que se dedican al envío rápido de tratamientos para las farmacias ante la falta de reservas en las reboticas
07 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.«Se trata de cubrir todas las necesidades, desde ortopedia hasta balanzas o perfumes, pasando por todo tipo de medicamentos, y que estén diponibles en unas horas. Tener de todo, como en botica.». Así explica el director general de Cofaga, José Ramón López, la labor que desempeña esta cooperativa. Es la parada obligada entre el laboratorio y el paciente; lo que posibilita que las farmacias estén siempre plenamente abastecidas. La cooperativa, en activo desde 1942, cuenta, en el polígono de Pocomaco, con un almacén central. Desde éste se gestionan y distribuyen una media de 2.500 pedidos diarios, lo que supone unos 35.000 productos que salen en sus furgonetas para los 315 asociados de la ciudad. Esta curiosa nave, de forma circular y presidida por una gran araña con una cúpula de cristal desde la que se divisan todas las hileras de estanterías con un simple vistazo, recibe los productos de los laboratorios, los custodia y los distribuye entre sus clientes llegado el momento. El proceso comienza con la recepción de los pedidos, que dependiendo de la época del año se centran en unos u otros medicamentos. «No se consume lo mismo en invierno, que hay más catarros, que en primavera, que vienen las alergias», cuenta José Ramón López. En el almacén, realizan exhaustivos controles de calidad y caducidad. «Es una mercancía que merece unos cuidados especiales», asegura el director. La mitad de los productos se dispensa a través de un robot que de forma mecánica deposita los medicamentos solicitados en una cubeta que va por una cinta transportadora hasta el andén de carga de las furgonetas de reparto. El resto, los que tienen una menor demanda, se seleccionan a mano de un sinfín de estanterías colocadas alrededor de la cinta. Los repartos se hacen un mínimo de cuatro veces al día, pero para los casos en que una farmacia necesite urgentemente un medicamento, cuentan con una moto que, evitando los rigores del tráfico, puede poner el producto en las manos del cliente en cuestión de minutos.