«Y para los Rolling, ¿qué?»

A CORUÑA

MIKE SEGAR

Reportaje | Revive el debate por la supremacía musical El alcalde recibe las primeras cartas que exigen una estatua para Mick Jagger y sus compañeros, como la consagrada a John Lennon en Méndez Núñez

12 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

?res décadas después, el debate entre Beatles y Stones sigue siendo más intenso que un cruce de declaraciones entre Zapatero y Rajoy en el Congreso de los Diputados. La inauguración hace escasos días de una estatua en memoria de John Lennon ya suscitado las primeras reacciones. El alcalde, Francisco Vázquez, ya ha recibido las primeras cartas de incondicionales de los Rolling Stones que exigen el mismo trato para Mick Jagger y sus compañeros. Las justificaciones esgrimidas por los stonianos son simples. Mick Jagger, Keith Richards, Ron Woods y Charlie Watts -que así se llaman los componentes de la banda- siguen en activo, venden millones de discos en todo el mundo y son tan conocidos como The Beatles. Calificativos subjetivos al margen, lo cierto es que los Rolling acaban de empezar su enésima gira mundial y que, una vez más, pese a estar ya en una edad más próxima a la jubilación que a las piruetas juveniles, los acordes del Satisfaction o el You can't always get what you want volverán a sonar en estadios abarrotados de público. Las misivas han causado cierta sorpresa en María Pita, pero el alcalde tiene una explicación que argumenta en defensa de la figura de John Lennon: «Es que su persona es algo más que un icono musical. Era la cabeza visible de The Beatles, pero su nombre se asocia automáticamente al movimiento pacifista. Tiene también connotaciones ecologistas y representa un cambio importante en la forma de vivir en su época». Pero es que argumentos similares presiden el discurrir de los Rolling desde que hace 44 años, en 1961 Mick Jagger y su inseparable Keith Richards constituyeran en Londres el grupo The Litle Boy. En 1962, deciden cambiarse el nombre y eligen el título de una canción de Mudy Waters, Rollling Stones Blues , algo así como El blues de los balas perdidas . Desde entonces, el duelo musical con los Beatles estaba servido. La eterna rivalidad entre Londres y Liverpool, el cruce de letras entre la capacidad poética de Lennon y el factor transgresor de Jagger y Richards,... Cierto es que la historia ha generado ya un icono cien por cien stoniano . La estampa de unos morros con una lengua roja de grandes dimensiones fuera es ya la imagen de marca de los Rolling. Por ahora, su inclusión en el callejero de la ciudad, bien nombrando a una avenida o con una estatua, tendrá que seguir esperando una mejor oportunidad.