Reportaje | Nueva arquitectura para el centro urbano El británico Nicholas Grimshaw planteó la cubierta de la sede de la Fundación Caixa Galicia como un golpe de mar entre la playa del Orzán y los Cantones
30 mar 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Primero fue la Domus. Arata Isozaki y César Portela quisieron glosar la unión de dos culturas -la nipona y la gallega- con un trazado que evocaba una gran vela en su fachada y un biombo japonés en su cara menos fotografiada. Portela vuelve a firmar, diez años después y junto al catalán Ricardo Bofill, otro proyecto arquitectónico con referencias en el mundo real. Son las ya célebres Alas de gaviota , versión poética del prosaico Palexco (el Palacio de exposiciones y congresos del puerto). Según sus autores, los tejados de estos dos edificios imitan el vuelo de la emblemática ave marinera que anida en sus alrededores. Después de la vela, el biombo y los pájaros, la arquitectura coruñesa se apunta ahora otro tanto con una ola. El toque marinero se atisba desde la calle Durán Loriga, oteando hacia Santa Catalina. Así se contempla, asomando detrás del volumen de la Fundación Barrié, la nueva cubierta de la sede de la Fundación Caixa Galicia. La curva asciende (como muestra la imagen) desde la calle de la Estrella hacia el Cantón Grande y, según el proyecto del británico Nicholas Grimshaw, imita la forma de una ola que avanza desde la playa del Orzán hacia el puerto. A la espera del remate definitivo de las obras, la aparición de la cubierta es otro de los detalles del vanguardista edificio que sale a la luz (hace unos meses lo hicieron los ascensores que recorrerán la fachada acristalada de los Cantones). Ya se encuentra prácticamente finalizado el inmueble anexo de la calle de la Estrella y, por lo que se puede apreciar entre andamios y lonas, el grueso de la estructura principal.