LUNA LUNERA
12 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.NO FUE un lunnis tormentoso. Todo lo contrario. Alucinaron en luna lunera los que tenían que disfrutar: los pequeños, que se lo pasaron en grande. La tele tiene mando e hizo saber a los padres que, para sus hijos, Los Lunnis son las estrellas. Lulo, la pequeña Lumila, el poeta Lulú, Lula, la sabia de Lupita y Lucho, con sus vivos colores, pintaron un arco iris en el Coliseo. Hizo muy bien la organización, hábil gestión del director del recinto, Ramón Barros, en dividir la jugada en tres cómodas funciones. Se entró y se salió como señores. Había sitio para que los chavales bailasen. Si fue un acierto traerlos, también lo fue hacerlo en tres plazos. El espectáculo dura una hora redonda. No es un show a lo grande (más bien modestito), pero a los niños los dejó con la boca abierta. Las chavalas que movían Los Lunnis necesitaban refresco. De ahí, el presentador, que improvisó trucos de magia, para que ellas cogiesen aire. El chico es una cara conocida de un canal de dibujos. Las canciones, las de la tele, por el libro. Empezaron con si tú quieres, va a ser un día especial, despierta ya. Y vaya sí despertaron. Se dejó ver un veterano rockero con sus nietas, que debutaban. Una de ellas le preguntó, ¿abuelo, a los conciertos se va de vaqueros?, y se puso sus primeros vaqueros de un concierto. Sonó eres la reina de la pista y los pasillos se llenaron de reinas de la pista. Fue un concierto sin humos, extraño, con luz natural. No faltó el rey del rock y todo sucedió a ritmo lunar. ¿Vosotros sois felices? Siiiií. Cantaron los muñecos de la tele que lo único que hace falta para ser un triunfador son tus amigos y yo y más de un padre o una madre pensó que bailar con un hijo es la mejor manera de triunfar. Despegó el cohete de segunda mano, y una niña lindísima le decía a su hermano, chaval, estás fatal. Fue como una fiesta de cumple en familia, un moderno Un, dos, tres para muchos padres que habían sido de Fofito y que ayer veían cómo el tiempo pasa. Sus hijos serán siempre de Los Lunnis. Ojo a los que van hoy, las entradas tienen precios moderados, pero el agosto lo hacen los que venden esferas de colores. Seis euros por el concierto, ¡diez! por la esferita. Cerró nos vamos a la cama, toda la noche hasta mañana (o sea, hasta hoy, a las 12 y a las 18 horas).