El pulso de la ciudad Evaristo García asistió por primera vez a los actos del 66 aniversario del hundimiento del barco «Castillo de Olite» porque su nieta se enteró por Internet
07 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.«En toda España debemos quedar 20 o 30», comenta el coruñés Enrique Jaspe , que desde hace años se encarga de organizar los actos del aniversario del hundimiento del buque Castillo de Olite que consisten en una misa en la iglesia de Santiago y una comida a escote en el Spórting Club Casino. Parece lógico que sean tan pocos los que viven para contarlo porque la considerada mayor tragedia naval española, en la que murieron 1.474 personas, ocurrió el 7 de marzo de 1939. Llovieron 66 años desde entonces. En todo este tiempo, el vecino de Malpica Evaristo García Garrido contó la historia a su familia una y mil veces. Hace unos días, su nieta se enteró por Internet de la celebración del aniversario y ayer se acercó a A Coruña con su madre y con su abuelo. Fue el reencuentro con un pasado que Evaristo creía perdido para siempre. En el atrio de la iglesia, iluminado por el sol, compartí unos minutos con él y el resto de supervivientes. Desde Zaragoz a ?demás de Evaristo y familia también me contó su historia el abogado zaragozano, José Martín . «Me enteré del aniversario en un museo de Defensa en Castellón y vine porque mi padre murió en el Castillo de Olite », explica el emocionado letrado maño. Entre los supervivientes están José Cabarcos Castro que, con 82 años, es el más joven del grupo, J osé Manuel Merlán , Alberto Madaria , Guillermo Peña y Manuel Cebollada que me comentó que, «soy superviviente de tierra porque, aunque estaba allí, por suerte no llegué a embarcar». ?igo con veteranos para contarles que la residencia gerontológica Esvida cumplió cinco años. Los protagonistas del aniversario fueron las primeras personas que utilizaron los servicios del centro y sus familiares. «Los mayores quedaron entusiasmados y al día siguiente me aplaudieron que casi rompo a llorar», comenta la directora de la instalación, Guadalupe Corrales . ?sí se llama una de las asignaturas que tienen que superar los alumnos de Industria alimentaria y Restauración del Instituto Paseo das Pontes. Dicho de forma algo más sencilla, «se trata de aprender a catar distintos productos y descubrir sus propiedades organolépticas», explica el director del centro Mario Juiz. Para la clase especial de ayer, a la que asistieron estudiantes e invitados, contaron con Pilar García-Granero , directora de la Escuela Navarra de Cata, que les hizo probar distintos vinos de las bodegas Julián Chivite. ?l veterano periodista Ángel Padín está radiante por partida doble. Porqué ayer se convirtió en abuelo por sexta vez y porque al nuevo nieto lo bautizarán con el nombre de Ángel. Para María Elena Deibe Cagiao y José María Padín Viaño , el Angelito es su primer hijo. ?usco en Google Ricardo Bofill y, afortunadamente, hay más páginas dedicadas al padre que al hijo. El que ayer estuvo en A Coruña fue el autor del edificio de las Alas de gaviota , al que no veía por aquí desde la exposición de las maquetas que se presentaron al concurso que tuvo lugar en la Estación marítima. Habrá venido a dar los últimos retoques.