Los jueces la han multado con 900 euros y le han retirado el carné por un año y cinco meses Otros cinco casos de delitos de alcoholemias fueron sentenciados en los juzgados
09 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.Una multa de 900 euros y la privación del derecho a conducir vehículos durante un año y cinco meses es la pena impuesta a Ana R.R. por conducir el 11 de junio del 2000 bajo los efectos del alcohol. Según la sentencia de la Audiencia, que confirma la condena del juez de primera instancia, la mujer, que entonces tenía 28 años, condujo bajo la influencia de bebidas alcohólicas desde la calle Modesta Goicouría, junto a la plaza de Pontevedra, hasta la calle Merced, en Os Castros, donde paró sobre un paso de peatones, apagó el motor y se quedó inconsciente en el asiento del conductor. Los agentes, a los que ya habían informado de que la joven había sido vista conduciendo por Riazor «totalmente ebria y con total falta de control», la encontraron con «una intensísima intoxicación etílica, adormecida y con un vaso de whisky entre las piernas». La acusada ni siquiera sabía donde estaba y la prueba de alcoholemia arrojó una tasa cuatro veces superior a la permitida. En la sentencia, los jueces mantienen que, a la vista de las pruebas, el recurso de Ana R.R. «no tiene ni el más mínimo argumento de defensa sostenible». La Audiencia también ha ratificado la pena impuesta a Felipe F.F., de 55 años, por conducir ebrio y chocar contra un bus urbano: 17 fines de semana de arresto, retirada del carné por 17 meses y el pago de indemnizaciones (a la Compañía de Tranvías y a una pasajera del bus) por valor de 2.748 euros. El accidente se produjo el 2 de febrero del 2000, en la confluencia de la avenida del Ejército y la calle José Luis Cereijo. El acusado no respetó la señal de ceda el paso al acceder a la glorieta y colisionó con el autobús. Además de los daños materiales, una viajera sufrió una contusión cervical y un golpe en la rodilla izquierda, y otra resultó con heridas en ambas rodillas. El nivel de alcohol del procesado era el doble del permitido, según el test. Alfredo D.R. ha sido condenado a una multa de 720 euros y privación del derecho a conducir por un año y un mes por provocar un accidente cuando circulaba en estado de embriaguez. Además, los jueces le han impuesto seis meses de cárcel por negarse a hacer la prueba de alcoholemia. El suceso tuvo lugar el 29 de noviembre de 1998, sobre la una menos cuarto de la madrugada. Según la sentencia, el acusado se saltó un semáforo en rojo en el cruce de la ronda de Outeiro con la avenida de Gran Canaria y colisionó con otro vehículo. Cuando la Policía Local llegó al lugar, Alfredo D.R. había sido trasladado al Juan Canalejo al resultar herido. En el hospital, el procesado negó primero haber tenido un accidente con su coche y luego aseguró que él no había sido culpable. Como los policías le notaron síntomas de haber bebido, le pidieron que se hiciese la prueba, pero la rechazó insistentemente. Alfredo D.R. también deberá indemnizar a la dueña del vehículo siniestrado en la suma de 9.157 euros por los daños. El 1 de septiembre del 2000, Agustín F.S. fue interceptado por el 092 al conducir en zigzag por Juan Flórez tras haber ingerido bebidas alcohólicas. Cuando le hicieron la prueba, que dio un resultado de 0,76, insultó a los agentes llamándoles «hijos de puta» y «sinvergüenzas», además de decirles que «el mundo es un pañuelo, ya nos veremos». Agustín F.S. fue condenado a multas de 900 y 180 euros y un año y cinco meses sin carné. Por su parte, Miguel P.E. ha sido condenado a un año sin carné y multas por valor de 600 euros por conducir ebrio por San Andrés e invadir el carril contrario, además de llamar «gilipollas» y «pringados» a los agentes que lo pararon. Otro caso es el de José R.F., que fue absuelto de un delito contra la seguridad del tráfico, pero la Audiencia lo ha condenado ahora a pagar 1.860 euros y retirarle el carné dos años y medio. Condujo ebrio su furgoneta por Perillo y llamó «txakura kanpora» (perros fuera, en euskera) a los policías que quisieron hacerle la prueba.