El pulso de la ciudad Los corazones de San Valentín salpican los escaparates. A la comparsa de Mera no la contrataron para la «Festa dos vellos» de Oleiros, ni en el concurso del Ayuntamiento
04 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.? pesar del carnaval, un año más Cupido está dispuesto a hacer de las suyas y el 14 de febrero promete llenar de regalos a todos los enamorados. Para aquellos que anden un poco despistados con tanta careta y disfraz, los comerciantes coruñeses quieren facilitarles el trabajo y ya han llenado sus escaparates de un sinfín de obsequios con el que demostrar el amor que se siente por la persona amada. ?Faltan pocos días para A Festa dos vellos y este año no nos llamaron a pesar de que a la gente le gustamos mucho. Ahora ya tenemos comprometida la fecha», dice Silvino Sánchez , uno de los impulsores de la comparsa Os Parados de Mera. Paradojas de la vida. El grupo nació hace 22 años y en la actualidad es el único del Oleiros que se mantiene en activo tras la desaparición de Os Merachos, Renacimiento o Os Separados. Para hacer honor a su nombre, Os Parados tampoco participan en el tradicional concurso que convoca el ayuntamiento coruñés porque, según dicen, no les gusta el sistema de elección. Humor que no falt e Fuera de los programas oficiales, la simpática comparsa no pierde el buen humor y estar tarde, a partir de las cinco, estrenará las coplillas del 2005 en la casa del pueblo de Mera. «Nuestra primera actuación siempre es aquí porque de aquí somos», explica Silvino. Después recorrerán Dexo y Lorbé antes de desplazarse a A Coruña para cantar en la calle Real. «Nosotros vamos por libre», afirman. ?n el cuartel de la Policía Nacional se celebró ayer un almuerzo muy especial que sirvió para homenajear a 26 miembros del cuerpo que se jubilaron durante el último año. A la cita acudió el jefe superior, Luis Manuel García Mañá y José López Crego , presidente de la Asociación de Jubilados de Policía, que se encargó de organizar la fiesta. Dominó de altur a ?l jueves me acerqué hasta el mesón El Toro. El local estaba lleno, pero sólo se escuchaba el ruido de las fichas golpeando las mesas. Se respiraba la tensión propia de una final de altura, la del segundo campeonato de dominó en el que participaron 18 parejas. A medianoche José Luis Lubián y José Santos recibieron el trofeo de vencedores. Ubalde Beade y Enrique Romero fueron segundos y, en tercer lugar, se clasificaron Javier Fenollera y Antonio F. Blanco . «Por favor, pon que la pareja formada por Avelino y Quintas Goyanes fue la única que ganó a los campeones», me comentó, claro, Quintas.