Entrevista | Fernando Spencer Hartmann
01 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.?s uno de los profesionales del cine brasileño más prestigioso de su país. Por algo Fernando Spencer (Recife, 1927) tiene en su haber casi una veintena de premios internacionales que destacan alguna de las 38 producciones que ha realizado hasta el momento. En un acto organizado por la Agrupación Cultural Alexandre Bóveda, el cineasta, periodista y crítico de cine comentó algunos de sus trabajos en el aula de cultura de Caixa Galicia. Uno de los temas estrellas, en esta época del año, fue el que él mismo trató en O entroido pernambucano . -¿Por qué su carrera la centró en cortos? ¿Por qué no un largometraje? -Porque es más barato. Un largo cuesta mucho y es difícil conseguir el dinero tanto de empresarios como del Estado: nuestros hospitales públicos se caen a pedazos. -¿Cuál es el motivo de tanta afición al corto en Brasil? -Yo creo que todo cineasta tiene que pasar por el corto. Todos los grandes lo hicieron: Fellini, Truffaut... pero después dejaron de producirlos y se pasaron a los largometrajes. En Brasil se aprobó un decreto sobre los cortos en 1932 y más recientemente todos los filmes extranjeros tenían que ir precedidos por un corto nacional. Eso estimuló el ejercicio del cineasta. -¿Verá la gala de los Oscar? -Aprecio más otros premios, como la Palma de Oro de Cannes o el Oso de Oro de Berlín. -La verdad es que muchos filmes brasileños no se ven en Hollywood. -Es una fiesta cerrada para ellos. El filme brasileño está acotado en los Oscar. Es muy difícil entrar en ese mercado porque está tomado por los grandes estudios como la Paramount, la Universal o la Warner. -¿Ha llegado «Mar adentro» a Brasil? -He oído hablar de ella y tengo ganas de verla. Lo haré, seguramente, en DVD. -Sigue haciendo cine. ¿Qué tiene en mente? -Una historia sobre María Bonita, la mujer del cangaçeiro Lampiao; otra sobre la presencia del oso en el carnaval de Pernambuco; sobre el compositor Felinho y sobre la actriz Almery.