«La obesidad mata»

R. Domínguez A CORUÑA

A CORUÑA

Entrevista | Fernando Cordido Carballido

13 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

?ernando Cordido está de enhorabuena. Esta tarde será uno de los distinguidos por la Academia de Medicina. Al catedrático de Fisiología y especialista en Endocrinología del Canalejo se le reconocen quince años de trabajo de investigación en torno a las alteraciones hormonales de la obesidad. ­­-Se habla de epidemia. -El problema fundamental es que está aumentando la frecuencia en los países desarrollados. En Estados Unidos afecta al 30% de la población. Aquí, alrededor del 14% de los españoles son obesos, pero es que la mitad ya tienen problemas de sobrepeso. Y quizá lo más importante, crece en los niños. -¿Y en Galicia? -Estamos en el rango alto de prevalencia. -¿Es sólo una cuestión de hábitos? -La genética es muy importante y hay estudios que lo demuestran. Pero bien es verdad que los factores ambientales son fundamentales: algunas tribus al occidentalizarse comienzan a padecerla. El ejemplo básico de factor ambiental es nuestra sociedad actual. Hemos pasado de tener que sembrar las patatas a que no tengamos ni que pelarlas, y de correr detrás de las gacelas a estar sentados en una oficina a la que ni siquiera vamos caminando. En los niños aún es más llamativo, el bocadillo de jamón se ha cambiado por el bollycao y correr detrás de un balón por la consola. A los niños hay que sacarlos de los videojuegos. Aunque claro, no puedes pretender que en casa todos tomen de postre tarta de chocolate y él se coma una manzana. -El mejor remedio, como siempre, es prevenir. -Por supuesto. La mejor forma es cambiar la nutrición y hacer más ejercicio. Lo de cambiar el metabolismo, realmente no es verdad. Pero sí se pueden cambiar los hábitos y, por tanto, el gasto metabólico. Está claro que no todo el mundo tiene el mismo, como no se tiene el mismo apetito, que tienen mucho de hereditario y en el que influyen, además, factores psicológicos, sociales... -¿Cuestión de educación? -Por supuesto. El comportamiento se modifica con educación. Con nuestros hábitos estamos creando una sociedad enferma. Y hay que tener muy claro que la obesidad no es un problema estético, sino de salud. Es una enfermedad y de difícil curación que a medio plazo provoca complicaciones severas, desde patologías cardiovasculares a cáncer. Todavía no nos lo tomamos todo lo en serio que se debiera, pero la obesidad mata y está adquiriendo proporciones de epidemia. -¿Las investigaciones ofrecen alguna esperanza? -Llevamos quince años estudiando las alteraciones hormonales en la obesidad. En especial la secreción de hormona del crecimiento, que se encuentra disminuida en los obesos. Y también la ghrelina, que parece que puede estimular el apetito. -¿El futuro? -El objetivo es hacer investigación para desarrollar medidas diagnósticas y terapéuticas, investigar los mecanismos de la obesidad para poder actuar sobre ellos. A corto plazo podrían llegar a desarrollarse buenos fármacos, sobre todo porque hay ciertos tipos de obesidad muy graves o genéticamente muy condicionados para los que hay que pensar en alternativas de tratamiento efectivas.