Los mensajes navideños

A CORUÑA

HERCULÍNEAS | O |

03 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

EN EL PRINCIPIO de mi infancia, era sólo el Rey. Con el paso de los tiempos y la llegada de la España plurinacional llegó la hora de los dirigentes autonómicos. Luego fueron los alcaldes. Y, ahora, cualquiera con un móvil se convierte en un altavoz de los buenos deseos y esperanzas de la época del buen rollo por excelencia. Haga examen de conciencia. Mire su telefonillo y respóndame en voz alta: ¿Cuántos de los mensajes que ha recibido no son repetidos de este u otros años? ¿A cuántos de los remitentes de esos mismos mensajes conoce? ¿A cuántos ha respondido? El test no ofrece solución mágica, como en las revistas. Pero se resume con un lustroso titular de prensa: «Más de veinte millones de mensajes de móvil para despedir el año». Y yo, que sigo echando de menos aquellas preciosas tarjetas de colorines de Unicef que, de paso, nos servían para hacer la primera -o la última, según los casos- buena acción del año, me pregunto si será tan difícil recuperar aquella vieja costumbre de la felicitación personal. Por eso, para usted que me está leyendo, le deseo feliz y muy próspero año nuevo. francisco.espineira@lavoz.es