Crónica | Seminario para directivos en la Barrié El IESE utiliza la figura del emperador para adiestrar sobre virtudes y vicios a la hora de patronear una compañía
16 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.?La mejor forma de comunicar es en parábola». Lo recordó ayer José Ramón Pin Arboledas, profesor del IESE, para explicar por qué Alejandro Magno entró ayer a formar parte del seminario que se imparte en la Barrié sobre los retos del trabajo directivo. El emperador (356-323 a. de C.) fue, en definitiva y sin saberlo, como un empresario. Y la historia sigue siendo el libro abierto para no tropezar dos veces con la misma piedra. Pin Arboledas, que estuvo acompañado por el autor del libro Alejando Magno y la dirección de empresas , Antonio Ortega, introdujo a los alumnos en una nueva visión de la conquista del casi divino emperador. «Es un ejemplo clásico de cómo una pequeña empresa, en este caso la macedónica, es capaz de desarrollar no sólo un plan de compra de empresas similares, sino de otra mucho más grande, el imperio persa», explicó. Quien conquistó Asia lo hizo, indicó el profesor, por contar con dos aptitudes: visión -«sabía lo que quería, quizá por la educación que recibió, entre otros, de Aristóteles»- y sus habilidades directivas: sabía formar equipos y aplicar los recursos a las circunstancias. Lo demostró, añadió Pin, fomentando el hermanamiento entre los pueblos conquistados mediante el matrimonio de sus generales (y de él mismo) con mujeres persas. Creó, entonces, lo que hoy se denomina fusión de culturas en la empresa. Combinó la tradición con la juventud y fue exigente a la vez que cercano. Fue. Porque la vida de Alejandro Magno -el hombre que fundó treinta Alejandrías y sembró el helenismo- sigue siendo un vivo ejemplo también para los vicios. «Es muy importante el capítulo del declive del liderazgo», insistió el profesor del IESE. A su juicio, los directivos de hoy tienen también mucho que aprender de un ocaso en el que, «tuvo mucho que ver el dejarse llevar por el ego, la vanagloria, aislarse del equipo que lo llevó al poder y no prever la sucesión, que puede producirse, como le sucedió a él, inesperadamente», recalcó. Por todo eso y más, «su figura sigue vigente como un gran empresario, con sus virtudes y sus defectos», concluyó.