Crónica | Un tirón frustrado Llama, manda mensajes, hace fotos y ahora también sirve para atrapar cacos. Por descolgar el celular de un bolso que había robado, el caco acabó entre rejas
18 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Sucedió a las seis de la mañana del domingo 17. Una joven fue víctima de un tirón en la calle Curros Enríquez y un amigo de lo ajeno se llevó su bolso con todo su contenido: el dinero, la documentación y el móvil. La chica avisó a la Policía Local, que enseguida se trasladó al lugar de los hechos. Pese a que tanto ella como sus dos acompañantes, testigos del suceso, describieron al ladrón con todo lujo de detalles y los agentes peinaron la zona para intentar localizar al autor, la patrulla no logró pillar al caco. Pero entonces entró en escena el teléfono robado. Desde otro móvil, la joven realizó una llamada al suyo y, para sorpresa de víctima y policía, el ladrón lo descolgó. Quizá pensó que cortaba la llamada, pero no lo hizo. El teléfono seguía activado, lo que permitió que poco después todos oyesen al tironero coger un taxi, subir en él e indicarle al conductor que lo llevase a Penamoa. Detenido en un taxi Los agentes del 092 no perdieron el tiempo. Establecieron un control en los accesos al poblado y tras una breve espera vieron llegar al taxi que transportaba al ladrón. Lo hicieron bajar del vehículo, lo detuvieron sin darle tiempo casi a abrir la boca y fue identificado como E.M.V., de 39 años. En el cacheo se le ocuparon 71 euros de la cartera de la chica y el dichoso teléfono que había logrado poner a los agentes municipales sobre su pista. El bolso ya no estaba en su poder. Se había deshecho de él, y no recordaba dónde, nada más apoderarse del dinero y el móvil.