Crónica | Las negociaciones frustradas Tras la marcha de Air Europa y Spanair, nadie ha tomado su relevo pese a las gestiones del Ayuntamiento. Sólo Iberia y Portugalia trabajan en el aeropuerto
02 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.¿Qué pasa con Alvedro que una ciudad con una población potencial de más de medio millón de personas sólo es atendida por dos aerolíneas? Esa misma pregunta se la han hecho en el último lustro al menos una decena de compañías que han pasado por las dependencias municipales para negociar un posible desembarco en la terminal coruñesa. La gran crisis de la terminal de Alvedro arrancó con el atentado del 11-S en Nueva York. Amparándose en una recesión general en el sector del transporte aéreo, dos de las tres compañías que operaban en la terminal coruñesa-concretamente Air Europa y Spanair- abandonaron sus frecuencias en A Coruña para concentrar toda su actividad en Galicia en las terminales de Santiago y Vigo. Desde entonces, la sucesión de rumores y anuncios sobre la intención de compañías de operar desde Alvedro se sucedía de forma casi diaria, aunque las promesas casi nunca pasaron de los primeros contactos con las autoridades políticas. Diferencias irresolubles en materia de financiación o programación, la coyuntura económica internacional o la falta de medios para crear una línea consolidada fueron las claves de los sucesivos fiascos en las negociaciones. Hubo en estos últimos tres años innumerables intentos. Los que más cerca estuvieron de cuajar fueron los que protagonizaron los venezolanos de Avior y los alemanes de la Hapag Lloyd Express. Bloqueo Las conversaciones con los primeros se vieron interrumpidas cuando se produjo el bloqueo a la salida de fondos al exterior decretado por el presidente de Venezuela, Hugo Chávez. Por aquel entonces, la aerolínea negociaba la compra de varios aparatos a la firma brasileña Embraer, pero no pudo hacer frente a los pagos pactados y perdió la prioridad en la lista de pedidos. Hapag mantuvo también numerosas conversaciones con el Ayuntamiento y el consorcio Turismo de A Coruña, pero chocaron con diversos obstáculos, fundamentalmente de índole económica. En una fase muy avanzada de las negociaciones abandonó también su proyecto de instalarse en A Coruña la firma Iberline, radicada en el aeropuerto de Logroño y que operaba con aeronaves de pequeña capacidad, fundamentalmente de la empresa sueca SAAB. Menos viabilidad tuvieron los proyectos formulados en los últimos meses por otras dos compañías especializadas en el sector de bajo coste, como es el caso de Virgin y Air Berlín. Los contactos de ambas firmas para instalarse en A Coruña no pasaron del primer peldaño de las negociaciones. El último episodio ha sido el protagonizado por Air Pack, una empresa especializada en transporte de mercancías que ha tenido que aplazar su aterrizaje en Alvedro por carecer de los permisos necesarios para ejercer su actividad en el espacio aéreo español.