La promoción Vaticano II

Carlos Fernández A CORUÑA

A CORUÑA

Historias de A Coruña | Estudiantes ilustres Muchos de los alumnos del curso 1962-63 de los Maristas ocupan ahora importantes cargos de responsabilidad, como Francisco Vázquez o Ramón Núñez Centella

18 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

No se sabe si fue bautizada por conmemorar el concilio más famoso de los últimos tiempos de la Iglesia, o por lo que éste significó de apertura a los nuevos tiempos, pero lo cierto es que la promoción del curso preuniversitario 1962-63 del colegio de los Hermanos Maristas fue denominada Vaticano II. Todo había comenzado en el curso 56-57, cuando una hornada de niños coruñeses, pertenecientes en su mayoría a la llamada clase media, empezaban a estudiar primer año en los Maristas. Esta institución, fundada por el francés, hoy santo, Marcelino Champagnat, se instaló en A Coruña en 1915 (en Lugo lo había hecho en 1907 y, en Vigo, en 1913). Lo hizo en un monumental caserón que daba a tres calles: Teresa Herrera, Betanzos y Francisco Mariño. Expropiados por la Segunda República, sirvió como hospital durante la Guerra Civil, continuando hasta la finalización de esta dedicado a la enseñanza. Los alumnos del curso que en 1956 iniciaron los estudios de bachillerato, divididos en varios grupos e instruidos por los hermanos Juan, Telesforo, Fabián, Julián, Enrique y otros, pasarían a la historia coruñesa por el destino posterior de muchos de ellos. Encabeza la relación, obviamente, Francisco Vázquez Vázquez, entonces Paquito Vázquez, ahora alcalde de A Coruña, ex diputado, senador, oficial de la Orden del Imperio Británico, etcétera. Dos de los íntimos amigos de Vázquez durante sus estudios en los Maristas fueron Carlos Doménech de Aspe y Luis Pérez Lago, amistad que continuó después al estudiar los tres la carrera de Derecho, y Doménech y Vázquez hacer las oposiciones para inspectores de Trabajo, que aprobaron a la segunda convocatoria. Otro buen amigo fue Moncho Núñez Centella, futuro director de la Casa de las Ciencias y otros museos coruñeses. Respecto a Augusto César Lendoiro, nunca tuvo, como se dijo en algún libro, amistad íntima con Vázquez, siendo únicamente compañeros de curso. Otros alumnos eran Miguel Martínez Losada, que llegó a conselleiro con Laxe; futuros catedráticos, como Julio Rama, Coco Vázquez, Jorge Teijeiro y Julio Rodríguez Ennes; químicos, como José Luis López Niño y Javier Sueiras Díaz, este último de gran prestigio internacional, asentado hoy en California; varios abogados, entre ellos Antonio Sieira, José Manuel Hernández Corral y Andrés Salgueiro Armada, y arquitectos, como Arana del Valle.