Crónica | Un raposo entrena con el Suevos Berto, el preparador del equipo de fútbol arteixán, cuenta desde hace un mes con un nuevo jugador: un raposo que no se pierde ningún entrenamiento
14 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.El Suevos, que milita en Segunda Regional, cuenta en plantilla con 22 jugadores y entrena, los martes y los viernes de nueve a once de la noche, en un estadio cercano a la antigua Mafriesa. Desde hace un mes sale al campo de fútbol, en cuanto se encienden las luces, un pequeño zorro. De reducidas dimensiones, se pasea por el terreno de juego sin seguir ninguna táctica especial. Corre detrás de los que hacen calentamiento alrededor del césped y persigue las pelotas. Incluso en las pachanguitas que disputan los jugadores del equipo arteixán se coloca en el medio y observa quién se hace con el balón. Dos ejemplares No se deja tocar, pero sí permite acercamientos hasta un metro de distancia, y acepta las salchichas que cada día de entrenamiento le ofrece la plantilla. Si tiene hambre, las come al instante, y sino, opta por esconderlas en las cercanías. Ayer, en las proximidades del terreno de juego se vieron dos pequeños zorros. El que bajó a primera hora al campo se mostraba tímido y los jugadores pensaban que quizás no era el de todos los días. «Viñeron cazadores a velo, pero non hai quen o crea. A súa actitude non é normal», destaca uno de los vecinos de Suevos. Aunque a pequeña escala, empieza a ser una figura mediática en el campo. El viernes pasado estuvo varias veces en el entrenamiento, pero, finalmente, esquivó al fotógrafo. Nadie precisa qué edad puede tener el nuevo delantero del Suevos. «Din que é novo, noviño de todo», explican desde el equipo de fútbol arteixán. Puestos a comparar, comentan que es todavía más raro que el raposo que tomaba tapas en un bar de Laxe. Sólo falta que ahora se apunte a los partidos.