Reportaje | Un establecimiento especializado En la Tornillería Coruñesa, situada en la calle Nóvoa Santos, tienen más de 5.000 referencias. Su dueño, Javier Terrón Díez, las conoce de memoria
08 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?l chiste es fácil. Entra un señor en una tornillería y le dice al dependiente: «Me falta una tuerca». Otra opción es: «Se me ha caído un tornillo». Sin embargo, durante los 28 años que Javier Terrón Díez lleva en este sector, ningún cliente le ha hecho esta broma. Eso sí, se ha encontrado con más de un despistado. Asegura que en su establecimiento ha llegado mucha gente que desconoce la gran variedad de piezas que hay en el mundo del tornillo. De hecho, en su almacén acumulan más de 5.000 referencias. Terrón se enorgullece de conocer la mayoría de memoria, pero eso no es suficiente, en algunos casos, para satisfacer al cliente. «Un profesional suele venir con las medidas, pero hubo quien llegó y, simplemente, dijo que lo que necesitaba era un tornillo para una lavadora», explica. Otro comprador le pidió que le enseñara los tornillos que tenía en la tienda, porque, si lo veía, lo reconocía. «Hay de hierro, de latón, de acero tratado, inoxidable, con distintas medidas de cabeza, de diámetro y de longitudes. Era imposible», comenta. Los más vendidos Este comerciante, que tiene su negocio en la calle Nóvoa Santos, explica que lo que más se vende son las tuercas de seis milímetros (0,30 euros las cien unidades) y la arandela plana correspondiente. La mayor parte de sus compradores son gente de la construcción y del sector industrial, «Ellos saben lo que piden y distinguen los materiales» y, algunos, hacen pedidos domiciliarios. «Les importa mucho el servicio, no tanto el precio. Todos tienen prisa», comenta. Sobre el origen de las piezas, Javier Terrón aclara que las fábricas nacionales están en decadencia, debido a que los países de Oriente Medio compiten con precios más baratos. «No son mejores, y en piezas especiales pierden calidad, pero a las empresas del País Vasco o Cataluña no les compensa».