Los mariscadores devolvieron al mar 150 kilos de almeja que no daba la talla
A CORUÑA
Los mariscadores tuvieron que devolver ayer al mar unos 150 kilos de almeja que no superaba la talla mínima exigida por la Consellería de Pesca. La tercera jornada de marisqueo en O Burgo, tras la apertura de la ría el pasado miércoles, volvió a acabar con tensión a la hora de la subasta, con un nuevo enfrentamiento entre los trabajadores de a flote y el personal de Inspección. Según relató un testigo, un mariscador enojado por la polémica del tamaño mínimo pisó las almejas que había recogido, y el gesto desagradó a los inspectores. Ayer, las capturas se mantuvieron en niveles similares a los días anteriores. Los profesionales recogieron 600 kilos de berberecho, 445 kilos de almeja fina pequeña, 290 de babosa y 220 kilos de almeja fina grande. La presidenta de la agrupación de mariscadores, Luisa Pardo, insistió en que la ría está esquilmada a causa del furtivismo, y cree que alguien «engaña» a la delegada de Pesca, que anteayer aseguraba que el banco coruñés está en buenas condiciones. Reunión con Pesca La delegada, Beatriz Mato, recibirá precisamente el próximo jueves a los representantes de los trabajadores, para hablar sobre la situación productiva de O Burgo y sobre el furtivismo. Luis Pardo señaló que los ilegales siguen bajando a la ría, tanto de día como de noche, y la asociación esperará a la reunión con la delegada para decidir si adopta alguna medida de presión.