«Mi objetivo es conciliar intereses»

Elena Silveira
Elena Silveira A CORUÑA

A CORUÑA

Entrevista | Pablo González-Carreró Fojón

01 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

?s juez desde 1991 y conoce las salas de Betanzos, Ourense y A Coruña, ciudad en la que estuvo dictando sentencias desde la número 9 de primera instancia. Pablo González-Carreró es de los pocos magistrados de toda España (37 en total) que ayer estrenaron una sección específica para asuntos mercantiles. Dice que intentará ser lo más conciliador posible y que su objetivo es que las empresas en crisis puedan seguir abiertas. -¿Qué significa este cambio para su carrera judicial? -En realidad yo sigo estando en un juzgado de primera instancia, igual que antes, pero es muy ilusionante porque entras en una audiencia nueva, sin atrasos. Estrenar un juzgado es un privilegio. -¿Cómo llegó a la plaza? -Por un concurso interno. En España se han creado en total 37 nuevos juzgados mercantiles, de los que sólo dos están en Galicia. La ley preveía que fueran cuatro, uno en cada provincia, así que, por ahora, en Ourense y en Lugo los temas relacionados con empresas los tramitan a través de juzgados de instrucción de primera instancia. -Vigo, Ferrol y Santiago también eran candidatas. -Sí, y se han creado resquemores. De todas formas no es sólo una cuestión de «celos», sino de incomodidad porque los abogados de toda la provincia de A Coruña, por ejemplo, tendrán que trasladarse hasta aquí. Yo sé que en Santiago intentan conseguir por todos los medios un juzgado mercantil. Es posible que en el 2005 se creen dos más, aunque estamos en pleno recorte de presupuestos. -¿Para qué sirve un juzgado mercantil? -En él se tratan temas relacionados con actividades y litigios entre empresas, problemas de insolvencia y cómo se resuelven los problemas con los trabajadores. También se resuelven asuntos de propiedad intelectual que, posiblemente, serán los más numerosos. De hecho, ya sólo la Sociedad General de Autores presenta en el decanato de A Coruña una media de cien casos al año. Además, veremos problemas de marcas y patentes, de competencia desleal, recursos contra resoluciones de los registradores mercantiles y temas relacionados con el derecho marítimo que, en una ciudad como A Coruña, darán mucho juego y podrán convertirse en los temas estrella. -¿Habrá una avalancha e demandas con la apertura de un juzgado específico? -En realidad, no hay muchos procesos concursales, aunque puede haber una crisis y multiplicarse este tipo de asuntos. Esperemos que, si el trabajo es excesivo, como muchos piensan, se tomen las medidas oportunas para reforzar el juzgado. Mi objetivo es conciliar intereses y, con la nueva ley a mano, la idea es que las sociedades mercantiles en crisis puedan continuar su actividad, con el mismo u otro empresario, y que no haya que hacer liquidaciones ni despedir a los trabajadores -¿Qué significará la nueva Ley Concursal para los litigios mercantiles? -Es uno de los cambios más importantes de la legislación española. Estábamos trabajando y funcionando con un conjunto de leyes del siglo XIX. La ley de enjuiciamiento civil, por ejemplo, era del año 1881. El material legal era arcaico, porque no tenía relación con la situación económica y las empresas actuales.