Análisis | El papel de la nueva depuradora de Bens
17 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Las aguas fecales cruzan hoy a toda velocidad los colectores de Riazor, Elviña y Arteixo, y terminan en el mar tras pasar por la estación de pretratamiento de Bens, que no da abasto. Ese mismo proceso se repetirá hasta finales del 2008, cuando entre en funcionamiento al 100% la nueva depuradora coruñesa. Tras pasar complejos procesos de pruebas, la estación -situada entre el monte Alberto y la Isla Redonda- empezará entonces a tratar los residuos que pasan por las cañerías de A Coruña, Cambre, Culleredo y Oleiros. Una vez las depure, las verterá al mar a través del emisario submarino que se construirá en la zona, y del que ahora se está redactando el anteproyecto. «Los técnicos municipales ya han comenzado a reunirse con los de Ferrovial -la adjudicataria de las obras- para acelerar los trabajos. Ahora mismo se está realizado el acta de replanteo, por lo que las obras comenzarán, con toda probabilidad, en octubre», explicó ayer el concejal de Medio Ambiente, Florencio Cardador, que resaltó «el impulso que ha tenido el proyecto desde que el PSOE ganó las elecciones». Capacidad El proyecto se ha realizado teniendo en cuenta el desarrollo del área metropolitana y las proyecciones industriales de la zona, de forma que la estación depuradora tendrá capacidad para limpiar las aguas de una zona de 600.000 habitantes. El máximo esfuerzo de la planta, indican los especialistas, está situado en los 6.757 litros depurados por segundo. Cuando se inaugure, la obra acumulará un retraso de siete años con respecto a la normativa europea que recomienda a los Estados dotar de estas instalaciones a las ciudades de más de 200.000 habitantes, y muchos más años con respecto a los planes originales de la instalación, que datan de los años noventa. A Coruña es, de hecho, la única ciudad de España de más de 200.000 habitantes sin depuradora. Los técnicos de la Confederación Hidrográfica del Norte aseguraron, de todos modos, que ese retraso repercutirá en un aspecto de forma muy favorable: será una de las instalaciones de su tipo más modernas de todo el planeta. Con su entrada en servicio, la comarca desterrará imágenes como las que vivieron Arteixo y A Coruña este verano, con una oleada de basura en sus playas. Todos los residuos de los colectores (el de Arteixo está bajo sospecha) irán a parar a la nueva estación depuradora de Bens, que limpiará las cloacas de la comarca.