La Guardia Civil investiga la procedencia del escape, denunciado en la noche del jueves «Llevamos 30 años con desastres de este tipo», se lamenta un vecino de la zona
13 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Nada permanece. Todo fluye. El vertido que descubrió ayer en el río Quintás, en la localidad cullerdense de Santa Gema, ha llegado ya a la ría de O Burgo. Todavía no se ha conseguido determinar la composición de estas aguas negras que afectan a parte de la ría y, sobre todo, a un parque de cultivos marinos que se encuentra en la desembocadura del Quintás. Según detalló ayer uno de los responsables del criadero de ostras afectado, la presencia de la contaminación fue detectada «hace dos días», es decir, desde el miércoles, y ha hecho saltar las alarmas en toda la zona. Fue en el transcurso de la noche del jueves cuando los vecinos de Santa Gema fueron alertados de un fuerte olor en la inmediaciones de la urbanización situada en la ribera del río Quintás. Averiguaron minutos después que el hedor, «muy parecido a olor a gasolina o gasoil», emanaba de una substancia negruzca y aceitosa, «comparable al chapapote», aseguró un vecino de la zona. Hasta la zona se acercaron el Seprona, la Guardia Civil, los bomberos, el departamento de marisqueo de la Xunta de Galicia y la Policía Local. La Guardia Civil ya ha abierto una investigación sobre la procedencia de escape, aunque un portavoz del instituto armado avanzó que el «proceso será largo», ya que se trata de determinar la procedencia de la sustancia, su naturaleza, y la empresa responsable del vertido. Nervios e intranquilidad Más que intranquilidad, la situación ha generado en el barrio de Santa Gema rabia e impotencia. Los vecinos, preocupados por saber si la sustancia es tóxica o no, se echaron a la calle, en donde permanecieron hasta muy entrada la noche. De todos modos, no es la primera vez que les ocurre algo similar. Una vecina recordó que hace cerca de ocho meses cuando el riachuelo se llenó de espuma. En otra ocasión tuvieron que enfrentarse a los residuos procedentes de la fábrica de una empresa de refrescos.