El hombre apareció hace un año en el maletero de su coche en Cecebre La Audiencia duda del testimonio de la víctima, que dijo que dos colombianos lo habían agredido
14 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Ni J.E.R. ni G.L.M.P. irán a la cárcel. La sección primera de la Audiencia Provincial de A Coruña los ha absuelto de los delitos de robo con violencia y detención ilegal que se les imputaban y por los que se enfrentaban a una condena de nueve años de prisión. Según los magistrados, no se ha podido probar que los dos jóvenes, de nacionalidad colombiana y vecinos de A Coruña, fuesen los autores del secuestro de Manuel Graña Ferreiro, un hostelero de Miño, el año pasado. El hombre fue hallado a las cuatro de la tarde del 2 de septiembre encerrado en el interior del maletero de su coche en una pista poco transitada de la zona de Abegondo, cerca de la orilla del embalse de Cecebre. Un vecino que circulaba por la zona en un todoterreno lo rescató al oír sus gritos. Cuando llegó la Guardia Civil, Manuel Graña les resumió lo sucedido: se dirigía hacia uno de sus locales cuando un coche blanco se cruzó en su camino en la carretera de Bergondo sobre la una de la tarde, sus ocupantes le pidieron gasolina, pero lo que hicieron realmente fue asaltarlo, darle un golpe, dejarlo inconsciente, sustraerle 1.300 euros, encerrarlo en el maletero y trasladarlo después hasta el camino apartado en el que fue hallado finalmente. Dudas razonables Los jueces, sin embargo, no creen verosímil su testimonio, hasta el punto de considerarlo «inhábil» para condenar a los acusados. Hay demasiadas dudas razonables acerca de la comisión de los hechos. Una de ellas es que la propia víctima mostró reticencias en identificar a J.E.R. porque sólo lo había visto «de perfil» el día del secuestro. Otro de los extremos sin aclarar es si hubo o no un tercer implicado. Nadie vio nada Además, al tribunal le resulta extraño que nadie viese lo sucedido en una carretera muy transitada o que lo metieran en el maletero sin quitarle el móvil, desde el que llamó al 112. Más les llama la atención una «extraña transacción» que el denunciante reconoció haber realizado con la esposa de G.L.M.P. antes de la rueda de reconocimiento. Le cobró 2.400 euros. Manuel Graña declaró que en la semana anterior al secuestro le habían pinchado las ruedas, un automóvil le seguía a todas partes y había recibido llamadas amenazándolo de muerte. De hecho, dijo que lo llevaron a Cecebre para que el agua del embalse acabara el trabajo.