Cine sin palomitas para los reclusos de Teixeiro

Dolores Vázquez A CORUÑA

A CORUÑA

Al día | Ciclo «No eido social» El Consorcio del Audiovisual Gallego impulsa proyecciones del séptimo arte en las prisiones gallegas. Los residentes de la prisión de Curtis visionaron ayer «A lingua das bolboretas»

13 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

, O lapis do carpinteiro y O alquimista impaciente han sido la oferta de cine gallego que han tenido los reclusos de las cárceles gallegas dentro del ciclo No eido social , fruto de la colaboración de los centros penitenciarios con el Consorcio Audiovisual de Galicia. En Teixeiro, ayer terminaron estas proyecciones con la obra basada en la novela homónima de Manuel Rivas. Eso sí, en el salón de actos de la prisión, de 350 plazas, no hay palomitas. No están contempladas. No es la primera vez que los reclusos pueden ver películas. Por el circuito cerrado de televisión que tienen cada uno de los 14 módulos con los que cuenta el recinto se pasan filmes con asiduidad y además de en las salas de reunión, los residentes pueden contar, si así lo desean, con una televisión en sus celdas, aunque no puede tener más de 14 pulgadas. De las actividades propuestas las que tienen más demanda son el cine y la fotografía. Carmelo Vilches, director de la cárcel, informó ayer que está estudiando la posibilidad de incluir un ciclo de cine familiar, para que las visitas y los reclusos puedan compartir el visionado de películas. Asegura que no supondría un problema de seguridad porque ya existen programas de comunicación en convivencia. La subdelegada del Gobierno, Obdulia Taboadela, que participó en la presentación de No eido social , consideró que este tipo de iniciativas permiten «transportar a los reclusos a un rato de libertad». Título carcelario Por su parte, Ignacio Varela Ramos, director-gerente del Consorcio Audiovisual de Galicia, aseguró que se sorprendió que de las diez películas que se dejaron escoger a los directores de las prisiones hubiera un amplio respaldo a O lapis do carpinteiro , rodada en la antigua prisión provincial coruñesa. Aseguró que lo que se pretende con este tipo de actos es promocionar el audiovisual gallego en general, del que dijo que está traspasando fronteras y se ha convertido ya en una gran actividad empresarial y económica, y acercarlo a colectivos desfavorecidos. Asimismo, además de defender el conocimiento audiovisual por encima de la lectura, de la que dijo que «no tiene visos de recuperarse», destacó que en estos momentos es «uno de los elementos claves para la conformación del individuo».