La Audiencia afirma que no goza de la credibilidad suficiente para mantener la acusación Los jueces creen que la supuesta víctima se contradice y no tiene testigos ni partes médicos
10 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.La sección cuarta de la Audiencia Provincial de A Coruña ha decretado, con fecha del 18 de junio, el sobreseimiento de la causa por un delito de agresión sexual contra un constructor de Arteixo. La camarera de un bar del Quinto Pino del que era cliente y al que iba a jugar la partida lo denunció en enero del 2003 por haberla violado «miles de veces» desde el mes de septiembre anterior. El hombre, entrado en los cincuenta, siempre negó los hechos y aseguró que la joven, de 22 años, lo coaccionó con la denuncia para no tener que devolverle 18.000 euros que él le había prestado para el tratamiento de una enfermedad. Los magistrados de la Audiencia han archivado ahora el caso al considerar que lo relatado por la supuesta víctima «no goza del grado de credibilidad suficiente para mantener una acusación», y le dan la razón al juez de instrucción que denegó antes que ellos el auto de procesamiento al no ver ningún indicio de comisión de delito. El fiscal tampoco formuló acusación entonces. El piso estaba alquilado ¿Por qué no ha prosperado la denuncia de la chica? En primer lugar, por las contradicciones en las que incurre. Según la Audiencia, no es de recibo señalar que los primeros abusos sexuales tuvieron lugar en noviembre del 2002 y, cuando se le hace ver que no es posible puesto que en esa fecha el piso de A Coruña en el que presuntamente ocurrieron estaba alquilado por cuatro estudiantes, varía la versión, dice que fue un error y que las violaciones sucedieron dos meses antes. Los jueces tampoco se han creído que la joven dejase pasar tanto tiempo antes de denunciar los hechos y les llama la atención que siguiera viéndose voluntariamente con su supuesto agresor. Por último, no hay ninguna corroboración periférica concluyente, es decir, testigos o pruebas que avalen la tesis de la chica, que ni siquiera aportó partes médicos. Ni su declaración sobre que el constructor la amenazó para verla a diario en un chalé ni el miedo que dice que sufrió por lo que le podría pasar a su familia si no accedía a sus pretensiones calaron como creíbles en los miembros del tribunal. Posible querella Ahora, tras conocer su decisión, el constructor está pensando en interponer una querella criminal contra la muchacha por denuncia falsa y hacerle pagar el calvario que le ha hecho pasar a él y a los suyos. Según su abogada, quiere olvidar el asunto y que se repare cuanto antes su imagen menoscabada. El hombre asegura que su entorno se ha visto muy afectado por un infierno que comenzó hace ahora un año y medio.