?on el nuevo edificio, la sede coruñesa de Repsol-YPF pretende introducir un sistema de destilación del crudo que tiene como objetivo obtener el gasóleo y la gasolina con menor índice de azufre. En definitiva, se trata de introducir en la planta de Arteixo un proceso más ecológico, lo que no significa que se vaya a incrementar la producción. Gracias a este sistema, el medio ambiente gallego recibirá cerca de 9.000 toneladas menos de azufre al año, puesto que la mayoría de los combustibles que se generan en la refinería coruñesa surten las gasolineras de la comunidad. Inversión. El proyecto, que supone una inversión de cerca de 130 millones de euros, se centra en la construcción de dos nuevas unidades, una de ellas dedicada a la generación de hidrógeno y ejecutada por Air Liquide.