Reportaje | Crecimiento demográfico en Oleiros Sus padres llegaron de Uruguay poco antes de que ella naciera, sin saber que iba a convertirse en el habitante número 30.000 del municipio oleirense
23 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?es gustó Santa Cruz y decidieron quedarse. Ése fue el motivo por el que Martina Cabrera Larrosa nació, hace cuatro meses, en Oleiros, convirtiéndose en la habitante número 30.000. Sus padres, Martín y Virginia, llegaron de Uruguay hace tan sólo diez meses. Su destino era Barcelona, donde iban a conseguirles un trabajo, «pero la cosa no salió y unos amigos nos ofrecieron venirnos aquí a trabajar. No conocíamos estos de nada ni teníamos a nadie aquí», explican. Cuando llegaron a Oleiros la madre de Martina ya estaba embarazada, y su padre intentó emplearse en varios compañías, pero no tuvo suerte. «En realidad, decidimos quedarnos aquí porque fue el lugar que más nos gustó. Es muy parecido a Uruguay, pero allí no llueve tanto. Lo malo es que, para poder quedarnos aquí, tengo que conseguir un contrato de trabajo, sino tendremos que marcharnos», explica Martín Cabrera. En su país, él trabajaba en una imprenta, mientras que su compañera realizaba distintas labores para una editorial. En los nueve meses que llevan en Oleiros, Martín sólo ha podido tener empleo durante unas pocas semanas, aunque confía en que alguien lo llame y así su hija pueda crecer de este lado del Atlántico. «Nos daría mucha pena tener que irnos, pero el tiempo que nos dan para estar en España se nos está acabando y nos hemos conseguido trabajo», relata Virginia Larrosa. Futuro A Martina también parece gustarle Santa Cruz. Mientras sus padres cuentan sus problemas, ella no quita ojo a lo que sucede a su alrededor, sobre todo, a los chiquillos que están montando una hoguera en la playa. Al final, quizás consigan quedarse y, algún día, ella también pueda hacer su fogata de San Juan.