En directo | Un estreno complicado La primera venta colectiva de la flota coruñesa en el nuevo emplazamiento se desarrolló entre el malestar de algunos usuarios, aunque concluyó con relativa normalidad
22 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.«Esto no es una lonja; es un almacén, un galpón». Quien habla es un vendedor de pescado. Ayer estrenaba lonja, la de Linares Rivas, que vivió su primera subasta colectiva de las especies de bajura. Otra opinión: «Los jefes están contentos, pero ya verán mañana, cuando vengan más barcos. Aquí hay poco espacio, lo ideal para nosotros era la Solana». Este tipo de opiniones predominaban en los corrillos de la lonja, aunque cierto es que se hablaba de ello con la boca pequeña. Eran las seis de la mañana y el madrugón llamaba al trabajo, no a la reivindicación social. Así, la subasta se celebró en un ambiente de relativa normalidad. Sin más estridencias que las habituales ofertas del producto a viva voz. «¡Lirios! ¡Pescadilla!». Sin más márketing que el de hacerse ver, hacerse oír y ofrecer pescado de calidad. Variedad Y calidad había, igual que variedad. Percebes, jurelos, salmonetes, xardas, congrio. Un desfile de especies autóctonas. En un cálculo provisional, Lonja de La Coruña calcula que se despacharon 9.000 kilos de pescado y marisco en las dos salas habilitadas para bajura. La empresa concesionaria de las instalaciones opta por mantenerse al margen del conflicto que se ha creado. «Nosotros ofrecemos nuestras salas, y sólo esperamos que al final se llegue a un acuerdo satisfactorio», explicó un portavoz de Lonja de La Coruña. La misma fuente, no obstante, subrayó que la supuesta carencia de espacio se irá resolviendo cada día en función de la cantidad de producto que llegue. «El primer día también se quejaban los del Gran Sol, y ahora va de maravilla. Además -apuntó-, todas las peticiones serán escuchadas». El tiempo dirá.