Historias de A Coruña | Benigno Andrade fue operado en la ciudad El famoso combatiente permaneció ingresado durante más de cinco meses en el antiguo hospital de San Nicolás, en la plaza de Vigo, y después se ocultó en una casa de Monelos
05 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Hace décadas, algunos taxis piratas de A Coruña salían para hacer sus servicios desde la parte trasera de los jardines de Méndez Núñez, justo enfrente de la Jefatura Superior de Policía. Decían sus conductores que era el sitio donde a nadie se le ocurriría buscarlos. Algo parecido debió de pensar el famoso guerrillero Benigno Andrade, Foucellas, cuando, en marzo de 1945, fue operado en el sanatorio de San Nicolás, sito en la céntrica Plaza de Vigo, esquina a las calles de Federico Tapia y Menéndez Pelayo. Foucellas estaba en el apogeo de su fama, tanta que en cuanto se producía algún atentado de alguien con la cara cubierta se le atribuía a él, incluso aunque fuesen hechos simultáneos y a varias decenas de kilómetros de distancia. Herida fortuita A primeros de marzo de 1945, Benigno se hirió fortuitamente con su propia arma, que llevaba en el arzón de su caballo. Conocedora del hecho, la Guardia Civil se desplegó por toda la zona para capturarlo. El sanatorio del médico de Ordes fue registrado concienzudamente por los agentes. Se efectuaron varias detenciones, llevándose a cabo severos interrogatorios. La misma mujer de Benigno, María Pérez, que había estado recientemente con su marido, fue forzada a denunciarlo, llegando a ofrecerle una importante cantidad de dinero si lo hacía. Isabel Ríos, conocida de Foucellas, que luego escribiría un interesante libro de memorias -publicado por Ediciós do Castro-, también fue interrogada. Dirigió estas sesiones el temible sargento Manuel Peralta. Sin embargo, a pesar del enorme despliegue policial, Foucellas, visto en primera instancia por el médico de Ordes Antonio Concheiro y después por el de Tordoia, fue llevado por sus compañeros, bajo nombre supuesto, al sanatorio del doctor Baltar, en Santiago, donde se le hicieron varias radiografías. Después fue trasladado a A Coruña, siendo operado en el Sanatorio San Nicolás, a unos metros de la Comisaría General de Policía. Benigno, que figuraba inscrito en el centro médico con el nombre de Juan Fernández, salió bien de la intervención y se recuperó sin problemas, aunque tuvo que permanecer cinco meses en el sanatorio. El médico que le atendió fue Joaquín García y, más esporádicamente, los doctores Ramallal y Araujo. Una vez convaleciente, el mítico guerrillero fue trasladado a la casa de Francisca Souto -casada con Manuel del Valle-, en el barrio de Monelos, en donde permaneció cerca de seis meses. Le visitó durante este tiempo el doctor Chacartegui, de Os Castros. Durante muchas tardes, Benigno salió a pasear con Francisca y su marido y poco a poco fue recuperando el movimiento de su rodilla. Como anécdota se contará que en una de estas ocasiones fue a un café y, tras pagar la consumición y una pequeña propina, dejó en una servilleta de papel una inscripción que decía: «Saludos de Foucellas». En otras ocasiones, acudió a Riazor a ver partidos del Deportivo, de quien era gran admirador, especialmente de su guardameta Acuña. Ya en 1946, Benigno continuaría su actividad guerrillera.