Cecebre se blinda contra la sequía

Ana Rodríguez R. D. Seoane A CORUÑA

A CORUÑA

Emalcsa ha situado el embalse en su máximo histórico para garantizar el servicio durante el verano, siguiendo instrucciones de Augas de Galicia La crecida hace revivir viejas rencillas entre A Coruña y Abegondo

05 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

Sólo las grandes riadas habían conseguido llevar el embalse de Cecebre hasta la cota 34,70, a sólo 30 centímetros del límite posible. Y sólo las grandes riadas habían provocado, como sucede ahora en Abegondo, que el agua cubriese la carretera que comunica Crendes con Piadela, ya en Betanzos. Y con el agua volvió la polémica: la de Abegondo y A Coruña. Mientras el gerente de la Empresa Municipal de Aguas de La Coruña, José Antonio Orejón, repite hasta la saciedad que por debajo de la cota 36 (un metro más del llenado completo del embalse) todos los terrenos están expropiados, el alcalde de Abegondo asegura, papeles en mano, que al Ayuntamiento nadie le pagó nada. Sin embargo, deja una puerta abierta. «Puede ser que, como la presa se construyó en plena dictadura, se llegara a un acuerdo que yo no conozco. En todo caso, lo que pedimos desde aquí es que alguien se haga cargo de levantar la carretera afectada o construir un puente», explica Santiso Miramontes. Y, escuchando los argumentos del alcalde, no parece que tenga intención de asumirlo desde la administración local: «Hay que dejarlo claro. El 90% del embalse de Cecebre está en Abegondo y nosotros ni siquiera bebemos de él. Y, aún encima, cuando tratamos de instalar colectores para evitar que las aguas residuales lleguen hasta el embalse, nos llega un contencioso del Ayuntamiento de A Coruña. Y todos los vecinos sufren que, por culpa de un recurso de este tipo, nos hayan suspendido las normas de urbanismo». La otra versión Para el gerente de Emalcsa, la polémica está fuera de lugar. «Hay documentos de lo que fue expropiado, con nombres y apellidos de los que cobraron», dice. Y pasa a relatar las bondades de la presa que, a su juicio y al contrario de lo que piensan los vecinos de Abegondo, evita inundaciones. «Históricamente, suelta menos agua de la que trae. A la vista está que es una regulación necesaria», matiza José Antonio Orejón. Explica, sin embargo, que sí que es cierto que el nivel del agua embalsada a día de hoy es, probablemente, el más elevado, al margen de riadas, en la historia de la presa. «Pero es porque Augas de Galicia, que es la que fija las cotas en función del año hidrológico, así lo ordenó», cuenta. Y la razón no es otra que blindarse ante el verano seco que se avecina. De todas formas, la experiencia le dice a Orejón que es muy improbable que se lleguen a imponer restricciones. Y es que la mayor parte del año los ríos Barcés y Mero, surtidores de la presa, traen más caudal del que se capta. A pesar del aumento poblacional y, sobre todo, de consumo -«no han ido parejos estos dos valores», explica Orejón-, la planta de tratamiento ubicada en La Telva tiene capacidad, en condiciones normales, para bombear hasta 2.000 litros de agua por segundo. Y la demanda máxima registrada en el área de Cecebre (A Coruña, Carral, Culleredo, Arteixo, Sada, Bergondo, Cambre y Culleredo) fue, en toda la historia de la presa, de 1.500 litros por segundo.