«No estoy para contar batallitas»

J. Gómez-Aller F. Espiñeira A CORUÑA

A CORUÑA

FOTOS: EDUARDO / XOSÉ CASTRO

Crónica | Del tiro en la Hípica a la contienda electoral

31 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

Francisco Vázquez bromea cada vez que le preguntan qué ocurriría si hay un milagro y sale elegido eurodiputado en estas elecciones europeas. «Me echan de casa», dice entre risas. A su agenda no le queda tiempo ni para bromas: los últimos diez días los repartió entre la boda real, el Senado, la reunión con Busquets en Barcelona y varias recepciones en A Coruña. Ayer, de nuevo en la arena de María Pita, Vázquez tenía en el orden del día una apretada jornada. A las once y media, reunión con la nueva comisionada del Prestige, Purificación Morandeira. Tras media hora y el sargadelos de rigor, sigue la presentación de cargos renovados por la reciente victoria socialista: Obdulia Taboadela, nueva subdelegada del Gobierno. Inmediatamente, Junta de Gobierno extraordinaria para sacar adelante los reglamentos de participación ciudadana y, a la una, rueda de prensa en el salón azul. De allí al coche oficial para aparcar en la Hípica, donde inauguró una galería de tiro que el Ayuntamiento cofinanció con 180.000 euros. Tras un momento de relajación, pistola en mano («está descargada», tranquiliza el presidente de la sociedad), toca comida en el propio recinto. Y por la tarde, baño de masas en compañía de su mujer. Fiel a sus costumbres, acudió a rodearse de sus más incondicionales en el Curros Enríquez para pedir el voto del proyecto socialista en Europa. Le hizo de telonera la joven Inés Rey, que arrancó las sonrisas de la concurrencia con un mensaje directo. «Creo que es mejor que sigas tú», le dijo Vázquez al tomar el relevo. Pero se cumplió la lógica y el regidor coruñés desenfundó su artillería dialéctica contra la derecha. «No se dan cuenta todavía que han perdido las elecciones y andan pidiendo la revancha. Como si esto fuera una carrera o algo así», sentenció. Luego, hizo un repaso por la construcción europea, que a su juicio empezó con el desembarco de Normandía. «No estoy todavía en la edad de andar contando batallitas», proclamó antes de relatar los avatares de las negociaciones que dieron origen a la Unión. Le costó recordar qué día eran las elecciones -que coinciden con el aniversario de su primera comunión- y tuvo que reabrir el mitin una vez finalizado para indicar su presencia como candidato, «aunque sea en el último puesto». En realidad, va de penúltimo en la lista. Vázquez aprovechó su comparecencia para reivindicar la figura del coruñés Salvador de Madariaga como pionero en la idea del europeísmo solidaridad. «Y ahora los niños no lo estudian en los colegios porque no era nacionalista, sino internacionalista», explicó con un mohín de desasosiego.