12 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.
Si el turismo, primera industria del país, es uno de los puntales básicos en constante expansión para quienes apuestan por formarse fijándose en las salidas laborales, existe otro terreno vinculado al ocio que también se suma a las profesiones emergentes: los técnicos de tiempo libre. El campo de actuación en este ámbito con cada vez mayor peso en sociedades desarrolladas va más allá que el de la simple monitorización. En función del cliente y el entorno, la preparación puede resultar incluso superespecializada y enlaza con las demandas planteadas en el terreno cultural para ofertar técnicos de alto nivel de conocimientos en arte, patrimonio e incluso espectáculos.