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04 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.AL IGUAL que Baldomir, el músico Mauricio Farto Parra, además de compositor y director de corales (los ejemplos más destacados fueron la fundación del coro Cantigas da Terra en 1917 y la dirección de El Eco) fue uno de los personajes más destacados en la producción musical gallega del siglo XX. Aunque nacido fuera de Galicia (Santibáñez de Valcorba-Peñafiel-Valladolid, 1867) su amor por la música gallega hizo que nos dejase piezas tan populares y singulares como Quer que lle quer o Aldea de Baldaio , además de musicar estampas musicales-teatrales con letra de otros también importantes escritores gallegos, como Leandro Carré Alvarellos, A Espadela o Unha palillada , colaboró con Antón Villar Ponte en una zarzuela gallega titulada A probiña que está xorda . Es autor Farto de más de doscientas piezas musicales del folklore gallego, tierra a la que se incorporó muy joven, de la que se enamoró y que ya no abandonaría. Obras suyas fueron asimismo Ben ben vai , Foliada de Aguasantas y De ruada , en honor del coro ourensano del mismo nombre. Miembro numerario de la Real Academia Galega y de la de Bellas Artes de A Coruña, no pudo tomar posesión porque cuando preparaba sus discursos de ingreso falleció el día 23 de abril de 1947. La capital coruñesa le honró con una calle.