HERCULÍNEAS | O |
27 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.HAY UN JUGADOR en el Xerez al que llaman Cachorro. ¡Vaya nombre! ¿Qué canallada le habrá hecho el chaval al individuo que así lo bautizó? ¿En qué cabeza cabe llamarle así a un ser humano? Si lo que querían era reírse de él, haberle puesto Perlita de Huelva y santas pascuas. ¡Cachorro! Qué mala baba. ¿Han visto alguna vez que alguien apodado así haya llegado lejos en el fútbol? ¿Verdad que no? Hay que tener muchísimo cuidado en esto de nombrar a futbolistas incipientes, que luego pasa lo de Cachorro. Aquí, los nombres artísticos, los han clavado. A ver si no posee el fútbol modesto coruñés la mayor reserva de kubalas que existe en España. En todo lo que sea poner nombre a los chavales que empiezan, A Coruña estuvo siempre muy por encima de la media nacional. La metralleta del ingenio de los profesores de gimnasia nos alcanzaba a todos en el patio. Yo no pasé de Piraña. ¿Cómo llaman hoy a los gorditos? ¿Y a los que tienen dientes de conejo? Ahora que veo al Madrid y me fijo en Ronaldo, rellenito, con su calvicie y sus dientes que se le fugan de la boca, y es que me entra una nostalgia... Nada, seguro que hoy me hubiesen puesto Ronaldo. Y eso que lo malo no eran mis kilos, sino lo poco que convencía como futbolista. albertomahia@lavoz.es