En directo | Jornada negra en el polígono Los empleados de la empresa calcinada observaron durante horas cómo se quemaba su centro de trabajo al tiempo que daban indicaciones a los bomberos
27 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?a compañía de regalos de empresa Disnav era una especie de casa de los horrores para el personal del servicio contraincendios. El fuego prendió en el tejado de la firma, donde se almacenaba cartón prensado y las cestas de mimbre en las que se hacen los regalos de Navidad. «El fuego debió comenzar sobre las cuatro de la mañana, después ardió como una mecha de papel hasta que afectó al primer piso», relataba ayer un trabajador del polígono que notó un olor raro durante toda la noche, pero no fue capaz de localizar la humareda. «Un poco más y arde todo, la cafetería que está debajo y toda la manzana de naves», se lamentaba ayer Carlos Viña, el vigilante nocturno de la zona y la persona que dio la voz de alarma. «Cuando pensaba en lo que había dentro me horrorizaba, porque la nave de al lado -Ruiz y Penades- está llena de telas y espumas», aseguraba ayer. A su lado, los trabajadores de Disnav seguían muy nerviosos a los bomberos. «Está todo nuevo, lo acaban de reformar. No va quedar nada porque todo lo han puesto de madera: oficinas y la parte de exposición de todos los productos de regalo», comentaba Lorena Barral, una de las administrativas. A media mañana, otra de las trabajadoras relataba a un superior que había podido recuperar algunos de los ordenadores. «Ya los tenemos aquí, pero la verdad es que no me atrevo a decir cómo estarán porque los han sacado tras estar en medio del humo y el fuego durante muchas horas», aseguraba con nerviosismo. También informaba que el vehículo de la empresa estaba prácticamente derretido. Mientras, parte de los numerosos curiosos que se congregaron en la zona no pudieron evitar las bromas sobre la mercancía que quedaba en el interior. Sobre todo, cuando los bomberos rompieron los cristales y quedaron al descubierto una docena de jamones. «Más vale que vengan más policías, porque a más de uno se le va a ocurrir darse una vuelta por los escombros», aseguraba una mujer con sorna.