Entrevista | José María Barja
17 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Barja no se lo piensa dos veces para definir sus primeros cien días de gobierno. «Mucho trabajo», resume. -Nada más entrar en el despacho de rector dijo que recogía una herencia difícil... -Todas las herencias lo son y supongo que todos los rectores dirán lo mismo al llegar. Aquí era evidente que había una situación especial porque la anterior etapa fue muy larga y los que estamos ahora no somos del grupo que estaba antes y a veces nos ha costado conseguir la información necesaria para trabajar. Pero bueno... -Dijo también que no entrarían como un elefante en una cacharrería... -Y no lo hemos hecho. -Pero va y cambia a 23 cargos. -Se cesó a quien había que cesar, fue la normal renovación necesaria para profesionalizar la gestión. La mayoría de los nuevos nombramientos fueron de PAS y menos que los cesados. -Muchos tampoco entendieron que diese la razón a los funcionarios que recurrieron la relación de puestos de trabajo, que era de la época de Meilán. -En su día ya dijimos que teníamos dudas de cómo se había hecho y hoy las tenemos más gordas. El apoyo a los recurrentes se hizo con todo cuidado y la Universidad sólo les dio la razón en parte. -¿Qué relación tiene con el personal? -Buena. Hay algunas discrepancias, pero no hay tensiones. La cosa está bastante tranquila. -¿Y con los profesores contratados? -Bueno, pues Zapatero dijo en su discurso de investidura que reformará la LOU y seguro que uno de los puntos que se flexibilizarán será el de las figuras del profesorado. A finales de mes habrá una reunión de rectores y, como acaban de nombrar secretario de Estado de Universidades al rector de Alicante, el encuentro será casi una negociación ministerial. El que decidió el cargo tuvo buen ojo. -¿Cómo son las relaciones con la Xunta? Ahora toca hablar de dinero... -Pues son buenas, de colaboración. Es evidente que en todo debate de financiación hay posturas e intereses distintos, pero creo que hay buena voluntad. Esperemos que la Xunta sea sensible porque la inversión no sólo es importante para las universidades, sino para Galicia, que es lo que hay que medir. Los rectores creemos que habrá un incremento de la financiación porque la apuesta es vital y, si se valora como tal, habrá que presupuestarla. -A los que tiene más de su parte es a los alumnos. -Ellos quieren que se cumplan las promesas y yo estoy contento de que sean conscientes de que hay cosas que no se pueden hacer de un día para otro. En cien días no se puede hacer todo. -Casi se quedan sin apeadero... -Sí, pero se arregló y yo agradezco el esfuerzo a la Xunta y a Renfe. -Y pasados los cien días de gracia, ¿está listo para que le saquen la artillería pesada? -Estoy preparadísimo para los ataques de la oposición. No se ven, pero aquí hay broncas a diario.