EL OBELISCO | O |
03 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.SIN SALIR de los 37 kilómetros cuadrados de A Coruña, puede degustar comida griega, tomar café de Kenia, bailar la samba, luchar al estilo capoeira, rezar a Alá, disfrutar de las especias indias o endulzarse la vida con unos alfajores argentinos. Es la otra cara de una ciudad que, en este siglo XXI mestizo, sabe mirarse en los espejos de otras culturas. Es la mejor receta contra los fanatismos.