En directo | Semana del Árbol Los niños descubren preguntando la flora y fauna de Méndez Núñez, donde el palco de la música se ha convertido en centro de exposición y talleres sobre naturaleza
19 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.?inco telares visten hasta el viernes el palco de la música. Sobre ellos, pájaros y árboles, sobre todo árboles, estampados. Y cinco leyendas que hablan de las aves, las hojas, las especies exóticas, el calendario celta y la historia de una raíz, un tronco y unas ramas. Por eso puede leerse que a veces los jardines cantan todo el día, los paneles solares más naturales son las hojas, es posible dar la vuelta al mundo de árbol en árbol, que cada quien nace bajo el sino de uno de ellos y que la vida verde es un viaje de ida y vuelta a la tierra. Para Lucía y Mavi, las educadoras que se ocupan de orientar a los participantes en las actividades de la Semana del Árbol, la semana comenzó ayer de mañana con algo de viento y los primeros visitantes. Niños sobre todo. Una metralleta de preguntas las acompañó por la mañana. Y también algún que otro revelador comentario infantil. La mayoría, sobre las mesas improvisadas en el palacete musical, tomaron ceras y láminas para pintar. «Los árboles de la tele hablan y se mueven», decía Nicolás, perfecto dibujante de cinco años poco convencido de que los de Méndez Núñez no lo hiciesen. A Óscar le entusiasmó también que, sobre el papel, en el tronco de la lámina asomase una sonrisa y una mirada. «Los ojos del árbol son azules». No podía ser de otra manera. Mientras, Paula buscaba la oropéndola en la exposición del palacete para poder colorearla como si fuera real y Blanca, siete años, no daba con el tono exacto del plumaje del petirrojo. Le gustan, dijo, los árboles por las flores. Y no le cabe ninguna duda de que «hay que cuidarlos -pontificó- porque son naturaleza». Chiquitina, muy chiquitina, a Inés no le caben todavía pájaros en la cabeza. Bastante tenía ayer con reclamar una silla para poder alcanzar la mesa y dedicarse a pintar. Naturalmente.