Reportaje | Las formaciones políticas que no cuentan para las encuestas Los partidos minoritarios afrontan la campaña sin grandes esperanzas
09 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.?os partidos minoritarios que se presentan a las próximas elecciones generales lo hacen asumiendo su papel de pequeños David, enfrentándose a los Goliat que visten las siglas del PSOE, PP y BNG. De todas formas, sus representantes no pierden la esperanza y algunos creen que pueden rascar algún que otro escaño en el Congreso o el Senado. Fácil, la verdad, no lo tienen ya que algunos son verdaderos desconocidos para los electores. La representante de Esquerda Republicana Galega, por ejemplo, es una joven madrileña que sólo pisa la tierra de sus abuelos cuando está de vacaciones. No habla gallego y reconoce que a su grupo «le cuesta hacer campaña». El candidato de Ciudadanos Agobiados y Cabreados tampoco tiene gran interés en darse a conocer y, de hecho, prefiere que su fotografía no aparezca en este periódico: «Si salgo elegido, estupendo, pero como no voy a salir...». Se lo toma con mucha moral y ha elegido como forma de pregonar su programa recorrer en coche las calles de cada ciudad y cada pueblo con un equipo de megafonía alquilado. El de Coalición Galega, José Ferro Martínez, también rechaza la posibilidad de dar publicidad a sus propuestas en La Voz: ni texto, ni foto. Más consciente del papel de los medios de comunicación en las campañas electorales es Fabián Villalabeitia, del CDS. Por algo ha ocupado sillones como diputado y concejal, y ha sido presidente federal del partido en el País Vasco. Actualmente lo es en Galicia. Su vinculación con Adolfo Suárez sigue vigente y, de hecho, antes de iniciar una entrevista con este periódico acababa de salir de una oficina de Correos de mandar un telegrama al ex presidente del Gobierno por el fallecimiento de su hija. Villalabeitia ve con optimismo el futuro del CDS, no sólo en Galicia, sino en todas las comunidades autónomas. El candidato de AU.TO.NO.MO, Rogelio Brage, tiene los pies más en el suelo: «No aspiramos a mayorías absolutas ni relativa, sino a que nos oigan en el Parlamento».